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6 de octubre 2008 - 00:00

Dicen en el campo...

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Carlos Cheppi
... que aunque las lluvias irregulares que cayeron hasta ahora lograron frenar el agudo deterioro productivo generado por la sequía, igual no alcanzaron para calmar los ánimos y, mucho menos, las inquietudes que disparó el desmoronamiento de los mercados internacionales de granos y ahora también de carne vacuna. Es que los cereales y oleaginosas, por ejemplo, bajaron hasta el mismo nivel de precios que tenían exactamente hace un año atrás (poco antes de las elecciones presidenciales que consagraron a Cristina de Kirchner), aunque entonces, los costos de producción eran sensiblemente inferiores, y las expectativas en el interior, diametralmente opuestas. Ahora, en este contexto y casi sin planes concretas de parte de los funcionarios locales, el lanzamiento de nuevas medidas de protesta. La alarma e inquietud es tal que, difícilmente los dirigentes nacionales pueden contener a «las bases», especialmente a los « autoconvocados» (que responden a medias a los estamentos de las organizaciones articuladas), y de ahí el temor por algunos desbordes, cortes de rutas y detención de vehículos de cargas de productos que, teóricamente no están alcanzados por la protesta, como harinas, maltas, etcétera.
Lógicamente la ganadería, y especialmente la de cría, es la peor posicionada ya que en algunas zonas, no sólo regalan los terneros (pues es más caro alimentarlos), sino que las vacas madres valen casi menos que su cuero -entre $ 150 y $ 200-, lo que agudiza la liquidación. Para malhumorar un poco más, se supo que hay frigoríficos que salen a comprar las vacas caídas (por la debilidad, y que el productor no está en condiciones de recuperar), y las pagan a precio vil -$ 0,40 o $ 0,50 el kilo-.

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... que ante este panorama terminó de irritar a los productores el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, quien sostuvo públicamente que, por ejemplo, «el problema que enfrenta la lechería es que hay excedente»(sic), o que (los productores) «con una sola reunión con el secretario (o sea, él) pretenden que esté todo arreglado», como si esta administración hubiera comenzado hace un mes y medio cuando él asumió (y como si no fuera un técnico en la materia que, además, viene del INTA por lo que cuenta con información adelantada, por lo menos, de un semestre). Es cierto, que el gobierno tiene hasta ahora bastante contenidos a sus habituales voceros, como el ministro de Justicia, Aníbal Fernández; el secretario de Comercio Interior, el reaparecido Guillermo Moreno, o el cada vez más controvertido titular de la ONCCA, Ricardo Echegaray, Así, la contención presidencial a la verborragia de los funcionarios impidió, por el momento, que el tema escale aún más, aunque difícilmente se pueda mantener. De hecho, esta semana, además de la no comercialización, se efectuará un acto en San Pedro, se volverá a colocar la carpaen el Congreso, y se hará un abrazo simbólico a este edificio. Incluso, algunos no descartan que la protesta se pueda prolongar más allá de los 6 días decididos por la Comisión de Enlace, si antes no hay anuncios concretos sobre ayudas directas y algunos cambios en varias de las medidas que se tomaron últimamente, y que fueron reclamadas por los productores. También sería necesaria una rectificación de los datos que se brindaron oficialmente, tal el caso de las exportaciones de carne vacuna que fueron contundentemente rebatidos por la poderosa CARBAP, de Buenos Aires y La Pampa, que preside Pedro Apaolazza.

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... que, mientras todo esto ocurre, trascendió que la Oficina de Control Comercial (ONCCA) se podría volver a mudar, ahora a un edificio propio en la zona de Constitución (cada vez más lejos, físicamente, de Agricultura), y donde pueda albergar el creciente número de agentes que tiene y que ya estarían superando los 400. Tal cantidad, sin embargo, parece que no alcanza para hacer, en tiempo y forma, las cosas que la propia repartición impulsa. Es lo que habría ocurrido con las compensaciones 2007 para criadores que, finalmente, salieron en un número importante, hace algunas semanas. El problema es que en gran medida correspondían a productores muy chicos, que tuvieron que sacar un CBU (obligatorio para cobrar el trámite) para este fin y, como este dura un año sin movimiento, a la mayoría se le venció y ahora el nuevo número no se corresponde con el del trámite, por lo que tampoco le pueden efectivizar el magro y postergado pago... Aunque parezca un chiste, es penosamente cierto, como los $ 2 millones de ayuda para Entre Ríos, donde hay 30.000 productores, por lo que la asignación promedio no llega a $ 700 por campo. Algo similar ocurre en Santa Fe y, naturalmente, en el resto. De ahí que los principales observadores, vean un jaque, no sólo a la ganadería, sino también a prácticamente todos los cultivos, excepto la soja que, finalmente, es la que comparativamente se hace con menos, y la que casi no tiene restricciones pues se exporta prácticamente toda. Para el maíz el tema es bien distinto, pues aunque llovió algo (lo que permitiría arrancar el cultivo), sus costos se elevaron a entre u$s 500 y u$s 800 por hectárea, y hasta más en campos arrendados, por lo que un muy pequeño productor de 100 hectáreas debería disponer de unos u$s 80.000/100.000 para « enterrar» en esta campaña, pero con la incertidumbre adicional de un mercado de exportación cerrado, como ocurre actualmente, lo que provoca una caída extra de los precios internos respecto de los internacionales (que los llevó de $ 420 a $ 350 la tonelada en pocos días), y que hacen que cada vez este cultivo aparezca menos competitivo frente a la oleaginosa. ¿De la « sojización» ya no se habla?, preguntan algunos.

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