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Dicha circunstancia ha sido receptada por las autoridades, las que a través del Decreto 1.269 (BO 17/07/2002) han dispuesto la reimplantación del ajuste por inflación para los estados contables cerrados a partir del 1 de enero de 2002.
Sin embargo,
De no ser así, asistiremos a un proceso de descapitalización empresaria y muy probablemente se produzca una rebelión fiscal.
Hasta aquí, lo expuesto es explicable para todo tipo de empresas, pero en el caso particular del agro debe contemplarse, especialmente, el efecto que ha tenido la devaluación sobre ciertas explotaciones, como es el caso de las agrícolas.
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