Los productores agrícolas de la Argentina destinan unos 1.300 millones de dólares por año para combatir malezas resistentes que afectan las tierras destinadas a la siembra de granos, según un estudio.
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Ese costo asumido por los productores impide una pérdida máxima potencial para el país de 8.800 millones de dólares en concepto de divisas, agregó un Estudio de Investigación desarrollado por la empresa Adama junto a la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA).
El mismo estudio indica que este no es un problema individual de cada productor, sino de la producción y del país en general y requiere acciones colectivas de todos los actores para evitar que la situación se agrave.
La filial local de Adama Agricultural Solutions, líder mundial en la fabricación y comercialización de soluciones de protección agrícola, desarrolló junto a la FAUBA una investigación denominada "Impacto Económico Macro y Micro de Malezas Resistentes en el Agro".
El documento explica que el dinero destinado a combatir las malezas resistentes está estimado sobre la base de la aplicación de paquetes tecnológicos, en la totalidad del área de cultivo de soja y con un nivel de infestación del 20 por ciento, el cual hace al control de la maleza posible económicamente.
Si la Argentina no controlara malezas, y llegase a una infestación del 90 por ciento de la superficie sembrada con soja, las cifras se elevarían a 17 millones de toneladas perdidas, por un valor de 8.800 millones de dólares en facturación y de 2.500 millones de dólares en retenciones que no se percibirían.
El productor promedio, al hacer sus cálculos, sólo percibe el retorno económico de comenzar a controlar las Malezas Resistentes cuando tiene un 20 por ciento o más de infestación, señaló el documento.
Esto implica -añadió- que entre el cero y el 20 por ciento el no control implicaría una pérdida de divisas para el país estimada en 1.500 millones de dólares.
"Las retenciones son un desincentivo económico al control de las Malezas Resistentes. Además, al elevar el costo de producción, el grado de infestación económicamente justificable aumenta en un 50%", dice el estudio.
El escenario, como se comprenderá, sería muy complejo, por lo que se debería estimular a todos los productores agropecuarios de la Argentina sobre la importancia de combatir en forma sustentable y de la manera más extensiva posible a las Malezas Resistentes, se indicó.
Carlos Danilowicz, Ceo de Adama Argentina, comentó que con la investigación se busca simplificar la vida de los productores agrícolas, para lo que hay que incluir en el debate "a los distintos miembros del ecosistema agrícola".
"Creemos que este Estudio realizado con la FAUBA constituye una aporte para buscar soluciones a una problemática que afecta tanto a productores como a la comunidad en su conjunto", dijo.
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