El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este notable cambio de paradigma fue impulsado, entre otras cosas, por los avances que permitieron producir y utilizar los silajes que actualmente conocemos. No existe otro recurso que en tan poco tiempo rinda tanta cantidad de forraje y de energía por hectárea, con bajo costo por tonelada de materia seca y tan fácil de planificar. Informate más
El trabajo mecánico de conservar forrajes no es barato, por tanto un buen trabajo es parte de la rentabilidad del negocio. Ya en el comedero, la calidad de un silaje refleja la interacción de dos factores: la calidad del material de origen y la calidad del proceso de ensilado. La calidad del proceso fermentativo depende del material, del contenido de humedad, del tamaño de picado y de la hermeticidad del silo.
Dejá tu comentario