Carlos Guiñazú, comisionista de vinos, afirmó que tras el conflicto, los precios del vino de traslado están estabilizados, hay oferta y demanda, el mercado está equilibrado, los compradores piden Chenin, blanco escurrido, tinto de todas las gamas y los exportadores comenzaron a mover los pagos nuevamente, hubo algunos retrasos, pero nadie quebró, ni dejó de pagar, pero las demoras han sido de 10 días a un mes.
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Firmas grandes como Fecovita y Peñaflor que debieron frenar su producción durante las semanas conflictivas de cortes de ruta, sufrieron el arrastre del conflicto durante las dos primeras semanas de julio.
El trabajo fuerte para el vino de traslado comenzó durante la tercera semana del mes.
Las exportaciones a granel de vinos finos de julio van a mostrar sorpresas, según adelantó el comisionista, debido a que ya se registra un porcentaje importante de exportaciones de vino a granel, negociadas en euros y no en dólares (por la caída de su valor).
Es una proporción aún muy chica, son vinos del año pasado, o de 2006, con barrica, vinos listos para fraccionar. De la cosecha 2008 vamos a encontrar varias operaciones a $4 en varietales de alta gama, que el año pasado estaban a $2 o $3, señaló Guiñazú.
La coyuntura nacional, y los cortes de ruta, no impactaron en las exportaciones de vino como lo hicieron en la industria alimenticia, que según datos del INDEC cayó 9,9% en junio.
La actividad bajó 4 por ciento con relación a mayo y creció apenas 1,8% respecto del mismo mes del año anterior.
En exportaciones durante el primer semestre, Argentina creció un 30% en valor y un 20,3% en volumen.
En tanto, para la misma categoría en junio, un mes en el que se esperaban cifras en rojo, el vino fraccionado creció un 54,78% en valor y un 31,07% en volumen, mercados como Canadá y Estados Unidos mostraron crecimientos en dólares por encima del promedio.
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