La siembra de maíz, por su parte, experimentará un marcado ascenso; crecería 4,3% y el área de cultivo abarcará casi 32 millones de hectáreas, algo menor a lo implantado hace dos campañas pero por encima de lo que el mercado aguardaba. La siembra de sorgo experimentará un retroceso muy marcado y el área a dedicar registrará una caída de más de 12% respecto del año anterior.