Se inauguró la 70ª Exposición Rural de Reconquista, corazón de la cría vacuna del norte del país, una cita anual muy esperada en el calendario de muestras rurales, organizada por la Sociedad Rural local, que suele reflejar el humor de los ganaderos de esa estratégica zona del país. Y los ganaderos del norte de la Argentina, representados por Jorge Mario Cappozzolo, dejaron en claro un fuerte compromiso con temas que afectan a todo el país (la inseguridad) y un permanente interés por concretar cuestiones demoradas (el puente que uniría Reconquista-Goya, que ya debe comenzar a construirse), así como exigieron soluciones en materia sanitaria (la reorganización del SENASA) y plantearon la necesidad de reactivar, finalmente, cuestiones que resultan onerosas para la actividad ganadera (el Instituto de Promoción de Carnes Vacunas).
Javier de Urquiza, María del Carmen Alarcón; el ministro de la Producción de Santa Fe, Roberto Ceretto, junto a Jorge Mario Cappozzolo, presidente de la Rural, y a Luis Tanino, secretario de Agricultura de Sta. Fe., durante el acto de inauguración de la 70ª Expo de Reconquista. Atrás, con los invitados especiales, los Batistuta (padre e hijo), Omar y Gabriel.
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Pero no menos profundas fueron las definiciones de Capozzolo sobre sanidad, inseguridad rural y urbana, y el constante reclamo sobre los impuestos que golpean sobre la actividad productiva:
A pesar de los aportes que desde hace un año hacen los productores y frigoríficos, desconocemos sus actividades y hasta el destino de los fondos. En un contexto internacional favorable para la ganadería, el instituto hace falta, pero con transparencia y otro funcionamiento.
Su déficit en infraestructura, su falta de autarquía respecto de sus recursos y un marcado deterioro en el profesionalismo de muchos de sus agentes son, probablemente, los principales factores que atentan contra su desenvolvimiento. Lentitud en los despachos, falta de comunicación entre delegaciones y retrasos en la adopción e instrumentación de normativas ya aprobadas son algunos de los inconvenientes que los productores afrontamos todos los días, generando ineficiencias y costos adicionales. Queremos un SENASA, profesional, ejecutivo, eficiente y creíble. Para nosotros y para el mundo.»
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