Vemos atónitos y perplejos que no se le da la importancia que requiere a nuestro servicio de control y fiscalización de nuestra producción agroalimentaria.
Estas anomalías sí debiera nuestro gobierno atender y resolver en forma definitiva. Los parches atrasan la solución y acrecientan el desconcierto. Si el SENASA es un organismo que audita por más de 16.000 millones de dólares, su presupuesto debe ser acorde con su responsabilidad. Actualmente, no llega a 1% de la cifra antes citada. Téngase en cuenta que SENASA cobra tasas, y éstas van a rentas generales, y de allí se distribuyen, evidentemente de mala manera y a destiempo. Es necesario aumentarle el presupuesto al SENASA, pero no a través de aumentos de tasas sino por aportes del Tesoro, para que pueda cumplir adecuadamente su función en tiempo y forma.
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