A esta
altura del
año, en
2007 ya se
habían
cubierto 4
millones
de hectáreas
con
trigo.
Las lluvias registradas en los últimos días en distintas regiones del país impulsaron la siembra de trigo, que alcanzó ahora 61,7% del área estimada, es decir, 15% más que la semana anterior. Aún así, la implantación de este cereal es inferior a la del año pasado.
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Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales, las lluvias recargaron los suelos en el centro y sur de Buenos Aires y sudoeste de Entre Ríos; precipitaciones más moderadas se produjeron en La Pampa, en tanto que escasos pero valiosos registros alcanzaron al extremo sur de Santa Fe y Córdoba y al norte bonaerense.
«Este escenario motivó un impulso en la decisión de los productores por incorporar el cereal en las regiones favorecidas por el aporte hídrico», señala la entidad porteña en su Panorama Agrícola Semanal. No obstante, aclara el trabajo, la continuidad del clima seco en amplios sectores del centro-norte de Santa Fe y Córdoba prolongan más allá de lo normal las expectativas de siembra.
De todos modos, la esperanza de nuevas lluvias, pronosticadas para las próximas dos semanas, permiten sostener en 4,8 millones de hectáreas la superficie que se dedicaría este año al cereal. «Si este evento no sucede, la extensión proyectada tendría una reducción mayor a 13% como la calculada a la fecha», advierte la Bolsa, que revela que para esta fecha el año anterior se habían cubierto casi 4 millones de hectáreas, un millón más que las implantadas hasta el momento.
Las disminuciones de área y los mayores atrasos en la implantación provienen del centro-norte de Córdoba, casi toda la provincia de Santa Fe (a excepción de su extremo nordeste), Entre Ríos y las provincias de Chaco y Santiago del Estero, estas últimas con un bajo nivel de siembras.
Por otra parte, con 96,2% del área apta destinada a la producción de grano comercial trillada, la cosecha de maíz se encuentra próxima a culminar, apenas retrasada por la alta humedad en los cultivos y la falta de capacidad de almacenaje en las provincias norteñas.
El volumen acumulado en chacra es de 20,25 millones de toneladas, con un rendimiento de 68,4 quintales por hectárea y una proyección de 21.000.000 de toneladas y un rinde de 68 quintales por hectárea.
Sólo restan colectar unas 118.000 hectáreas, distribuidas principalmente en las provincias del NOA y sudeste bonaerense.
Clima
El clima en las zonas productivas del país tenderá a estabilizarse lentamente en la campaña 2008/09, luego de que el fenómeno meteorológico conocido como La Niña afectara la última cosecha.
«La evolución del agroclima apunta hacia ir adquiriendo gradualmente características cercanas a lo normal, que favorecerán el desarrollo de los cultivos», indicó el último reporte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La Argentina es uno de los mayores proveedores mundiales de soja, maíz, trigo y girasol, y se vio perjudicada en el ciclo 2007/08 por la escasa humedad y la elevada amplitud térmica generadas por La Niña, cuyos efectos se están disipando, aunque podrían hacerse sentir hasta la primavera austral.
Aún así, la Bolsa advirtió sobre algunos riesgos meteorológicos que deberán enfrentar los cultivos en la temporada 2008/09, que fue inaugurada en mayo pasado por la siembra de trigo, mientras aún restan por recolectar algunos lotes del maíz 2007/08.
En el caso del trigo 2008/09, la implantación se está viendo afectada por el clima seco, mientras que las plantaciones podrían ser perjudicadas por heladas en la primavera. El maíz y el girasol sembrados de forma temprana -desde agosto- se enfrentarían a los mismos riesgos.
La soja de primera implantación, en tanto, podría verse golpeada por el granizo durante la siembra -que empieza en octubre- y el comienzo de la cosecha y también por el calor y la falta de humedad durante la floración, los mismos peligros que afectarán al maíz implantado de forma intermedia.
La soja y el maíz sembrados tardíamente podrían ser perjudicados por el granizo desde la implantación hasta el momento del llenado de granos, por el clima seco y el calor durante la siembra y el inicio de la cosecha y también por heladas tempranas.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que la cosecha de soja 2008/09 de la Argentina llegue a 48 millones de toneladas, la de maíz a 23,5 millones y la de trigo a 14,5 millones.
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