Aunque la condición de los cultivos de verano sigue siendo favorable en los EE.UU., el mercado no se resignará en esta campaña a perder rendimientos adecuados sin acusarlo significativamente en las cotizaciones, dada la fuerte apuesta que se ha realizado al etanol a partir del maíz en las últimas campaña agrícolas.
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El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) informaba esta semana que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» alcanzaban a 70%, 3 puntos porcentuales por debajo de lo registrado la semana anterior, aunque en línea con lo que el mercado esperaba. Se evidencia una ligera desmejora en los estados productores que no recibieron precipitaciones.
La soja en esta condición llega a 65%, comparado con 68% de la semana anterior y 58% del año pasado a esta altura.
La soja culmina la semana con nuevos altos del contrato, a partir de conocerse el informe del USDA, que consigna una caída importante en la producción y los stocks finales en este ciclo. En maíz, los precios lograron su punto más alto el 18 de junio, momento a partir del cual las cotizaciones declinaron sensiblemente. Gran parte de esta baja fue la masiva liquidación de posiciones compradas llevada a cabo por los fondos de materias primas en Chicago.
Cambio de tendencia
Difícilmente la tendencia descendente continúe en el corto plazo, ya que probablemente la plaza aguardará la confirmación o no de buenas perspectivas productivas, para determinar el rumbo a seguir.
El USDA dio a conocer el jueves último su habitual informe mensual de oferta y demanda con el primer relevamiento de soja de esta temporada. Cabe destacar que los datos de producción revelados lo son en función del área implantada programada y aplicando rendimientos promedio con un área de abandono histórica, sin observación alguna a campo.
La producción esperada de soja en los EE.UU. es de 71,44 millones de toneladas, comparada con 74,7 millones estimados en junio y 86,7 millones logrados en la campaña 2006/07. Los stocks finales de este ciclo 2007/08 serán de solamente 6,67 millones de toneladas, comparado con 16,34 millones del ciclo anterior.
Con respecto al escenario mundial de la oleaginosa, se proyecta una producción global de 222 millones de toneladas, tres millones menos que lo informado el mes anterior y 14 millones por debajo de lo producido en el ciclo anterior.
Los stocks finales del mundo declinan a 52 millones de toneladas, 12 millones más bajos que el año anterior.
Para la Argentina, se proyecta una campaña de 47 millones de toneladas en el próximo ciclo.
Con respecto al maíz, los EE.UU. alcanzarán un récord productivo de 326 millones de toneladas, diez millones más que lo que se ponderaba en el informe del mes de junio pasado, reflejando la mayor área de siembra revelado en el informe de fines del mes anterior.
Como consecuencia de un incremento en los stocks iniciales y mayor producción, las existencias finales norteamericanas crecen en casi 13 millones de toneladas en esta oportunidad,ubicándose en los 38,15 millones de toneladas.El uso de maíz total proyectado en este informe para la temporada 2007/08 alcanza los 266,5 millones de toneladas.
Para la Argentina, el USDA sigue estimado una producción de 24 millones de toneladas para el próximo ciclo.
En trigo, EE.UU. vuelve a recortar su producción, en esta oportunidad en casi un millón de toneladas con respecto a julio. La producción estimada de esta temporada será de 58,2 millones de toneladas. Los stocks finales caen, en consecuencia, y se ubican ahora en 11,4 millones de toneladas.
En el contexto internacional, la producción global, que se incrementa en algo más de dos millones de toneladas en relación con el mes anterior, refleja mejores producciones en China, Kazajstán y Australia. Los stocks mundiales se incrementan en más de 4 millones de toneladas, a 116,55 millones.
Para la Argentina, el USDA retuvo su proyección de 14 millones de toneladas para la próxima campaña.
Algunos grupos rurales de la CEE están reclamando que las tierras que se encuentran beneficiadas por programas especiales de subsidios para no ser cultivadas sean restituidas a la actividad productiva. Esta medida había sido dispuesta en la década pasada como consecuencia de la abundancia de granos en la plaza y se estima que aproximadamente 4 millones de hectáreas (u 8% de la superficie arable europea) se encuentran en esta situación.
El fuerte y sostenido crecimiento que hoy se evidencia en torno al desarrollo de la energía alternativa ha reducido los stocks y aumentado las cotizaciones, lo que estimula recuperar tierra a la actividad productiva en lugar de cobrar el subsidio. Los grupos que proponen revertir esta situación creen que podrán cultivar esta área en la próxima campaña. Un ejemplo de cómo los nuevos usos industriales de los granos arrasan con los históricos problemas que generaban los subsidios agrícolas a países que no subsidiaban la producción primaria, como la Argentina.
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