Expectativa
por la
campaña de
maíz 2006/
2007. Las
lluvias,
aunque
moderadas
en algunas
extensiones,
trajeron
alivio y
aceleraron
implantación.
La implantación del maíz del ciclo 2006/07 se aceleró la semana pasada gracias a que las recientes precipitaciones mejoraron la humedad del suelo, informó el lunes la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
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La fuerte sequía que durante meses afectó a la región agrícola amenazaba con impulsar una reducción del área prevista para la siembra en la Argentina, el segundo exportador global del cereal.
«El cambio climático llegó oportunamente para el maíz. Las demoradas lluvias que cubrieron gran parte de la zona núcleo y algunas marginales agilizaron las siembras sobre los suelos ya listos para la incorporación de la simiente», según el informe semanal de cultivos de la entidad.
Sin embargo, diversas regiones de la provincia de Córdoba, la principal productora de maíz del país, prácticamente no recibieron precipitaciones y siguen viéndose perjudicadas por el clima seco.
Hasta el lunes, los agricultores sembraron 17,1% de los 2,47 millones de hectáreas previstos para el maíz de uso comercial 2006/07, 5,1 puntos porcentuales más que la semana anterior, pero todavía 15,3 puntos por debajo del nivel registrado en la misma época del año último.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) pronosticó una cosecha de 17,5 millones de toneladas para el ciclo 2006/07.
Por otro lado, el gobierno y el USDA estimaron la producción del país en 14,5 millones de toneladas en la campaña 2005/06, cuando los cultivos fueron afectados por una fuerte sequía. La Bolsa de Cereales calculó la cosecha de la misma temporada en 14,9 millones.
Trigo
Por otra parte las precipitaciones registradas en la última semana en la región agrícola mejoraron el estado del trigo de la campaña 2006/07, que había estado afectado por una prolongada sequía, sostuvo la Bolsa.
Los meses de clima seco afectaron el desarrollo de los cultivos de la Argentina, uno de los cinco mayores exportadoresglobales de trigo, y llevarona los agricultores a reducirla superficie implantada con el cereal, que tras concluir la siembra en setiembre alcanzó los 5,38 millones de hectáreas. De todos modos, el área sembrada aún supera la del ciclo anterior.
«Las lluvias acumuladas causaron importantes mejoras hídricas en Chaco, Santiago del Estero, norte y sudeste de Santa Fe, Entre Ríos, norte de La Pampa y, en forma generalizada, en Buenos Aires», informó la entidad en su reporte semanal de granos.
La provincia de Buenos Aires produce 60% del trigo del país, en tanto que Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y Santiago del Estero son la segunda, cuarta, sexta y séptima productoras del cereal.
Sin embargo, las lluvias fueron dispares y prácticamente no se sintieron en la provincia de Córdoba, la tercera productora de trigo.
Los cultivos calificados como «buenos a muy buenos» alcanzaron 51% del área implantada, en comparación con 46% de la semana previa, mientras que los «regulares» cayeron a 18,5% desde 21% anterior y los «pobres» a 29% frente a 33% previo.
En tanto, las plantas consideradas con un estado «muy pobre», cuya cosecha no es redituable, representan 1,5% de la superficie sembrada.
El gobierno todavía no realizó un pronóstico de cosecha para la nueva temporada, pero el USDA prevé que la cosecha argentina de la campaña 2006/ 07 sea de 13,25 millones de toneladas.
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