Malestar entre los productores por el aumento del impuesto inmobiliario rural
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El Gobierno provincial incluyó en su iniciativa un alza de hasta el 50 por ciento en 2018 en el Impuesto inmobiliario rural, lo que podría limitar la inversión agrícola.
"Hubiera sido más razonable un valor cercano a la inflación: un aumento de un 20 o 25 por ciento el sector lo hubiera aceptado. Pero un 50 por ciento genera molestia y enojo", dijo a Reuters Matías de Velazco, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Para el Gobierno, el alza impositiva -que regirá a partir del 1 de enero- no debería golpear al negocio agropecuario.
"Es baja la incidencia del Impuesto Inmobiliario Rural en términos reales de lo producido (medido en carne, trigo, girasol) por hectárea", señaló el ministro de Asuntos Agrarios de la provincia, Leonardo Sarquís, en un correo electrónico enviado a Reuters.
El funcionario agregó que estarán exentos del incremento impositivo los campos más pequeños, de menos de 50 hectáreas, lo que representa al 46 por ciento de los alrededor de 84.000 productores agrícolas de la provincia.
Según un documento enviado por Carbap, un productor agrícola que explota 130 hectáreas en la localidad de Chacabuco pagaría 102.067 pesos (unos 5.835 dólares) por ese impuesto en 2017, mientras que el año próximo pasará a pagar 153.100 pesos.


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