Añadió que es frecuente también que los cítricos se cultiven en parcelas donde también hay otros productos agrícolas que requieren un tratamiento fitosanitario diferente.
Por estos motivos, SENASA usa «unidades de producción» como medida de trabajo y no la finca en su totalidad.
El representante argentino defendió que los criterios fitosanitarios que emplean están acordes con las definiciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Asimismo, las normas para las exportaciones citrícolas argentinas «son los mismas que las aplicados a las importaciones de cítricos europeos», según la misma fuente.
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