14 de diciembre 2001 - 00:00

Piden reducir gasto político

La reducción del gasto político, la eliminación de cargos públicos y la suspensión de la exención del Impuesto de las Ganancias de los poderes Legislativo y Judicial son algunas de las medidas que reclamó la Sociedad Rural de Rosario «para salir de la crisis que atraviesa el país».

La entidad santafesina subrayó en este sentido la necesidad de generar «acciones positivas, reales e inmediatas» de reducción de legisladores nacionales, provinciales y municipales; la disminución de las partidas destinadas al presupuesto del poder legislativo; el reordenamiento del Organigrama del Estado para eliminar la duplicación de funciones y organismos innecesarios, la efectividad de control del Estado sobre las empresas de servicios monopólicas privatizadas y la aplicación de estímulos a la producción en general y a la actividad exportadora en particular.

Impuesto

«Ante nuestra pasividad, se ha decidido arbitrariamente la imposición de nuevos gravámenes o la quita de derechos antes otorgados, entre ellos, el impuesto a las transacciones financieras, el aumento del impuesto al gasoil, la quita de los beneficios otorgados a través del Régimen de Competitividad con la reimplantación de impuestos distorsivos y el desconocimiento del compromiso de pago del dragado de la vía navegable en el río Paraná», indicó la entidad.

A través de un comunicado, los ruralistas resaltaron también la desaparición del crédito bancario, los altos niveles de tasas y la violenta disminución de los precios de los productos agrícolas «consecuencia de la política de control de cambio recientemente encarada». Asimismo, los productores agregaron que el sector se ve afectado por la imposibilidad de acceder a coberturas de precios en mercados del exterior, «debido al control de cambios»; «la rotura de la cadena de pagos, la nula rentabilidad producto de la desprotección frente a los competidores mundiales plenos de subsidios, así como por los costos indirectos aquí mencionados».

La entidad rosarina aseguró que ni la devaluación ni la dolarización «atacan frontal-mente el mal que carcome nuestra economía: los gastos excesivos del Estado en sus tres niveles, su mala distribución y la corrupción en organismos dependientes. Por último, propuso presionar «desde nuestras bases para obtener el equilibrio fiscal, reactivar mercados internos y demanda laboral; aumentar las exportaciones, intensificar y lograr un eficiente control de la evasión y transmitir una imagen de coherencia, sacrificio y racionalidad que permita elevar gradualmente la confianza interna y externa en nuestro país y sus instituciones».

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