12 de julio 2004 - 00:00

Productores de cerdo se quejan otra vez de Brasil

El sector porcino es jaqueado nuevamente por los bajos precios de los productos que ingresan desde Brasil.
El sector porcino es jaqueado nuevamente por los bajos precios de los productos que ingresan desde Brasil.
Los productores de porcinos buscaron que el gobierno argentino incluya su situación en las negociaciones comerciales entre la Argentina y Brasil para zanjar el incumplimiento del acuerdo bilateral de precios alcanzado por los representantes del sector privado, tendiente a evitar que las importaciones de carne de cerdo brasileñas afecten a la actividad local.

«Solicitamos la intervención del presidente Néstor Kirchner para incluir el tema en las conversaciones bilaterales a fin de que las importaciones de carne de cerdo de Brasil no perjudiquen a la producción argentina», dijo el presidente de la Asociación Argentina de Productoresde Porcinos (AAPP), Juan Ucelli. El acuerdo firmado el 26 de abril pasado por representantes del sector privado de ambos países «fijó un precio mínimo de 1.850 dólares la tonelada para la importación de carne de cerdo de Brasil», explicó el dirigente.

Pero «el monitoreo de las operaciones registradas en los meses de mayo y junio pasados arroja importaciones a precios mucho menores, que en algunos casos llegan a 1.300 dólares la tonelada, con lo cual se destruye la producción local», agregó. «Esos valores están por debajo de cualquier índice razonable y son precios de liquidación ante los cuales no podemos competir», puntualizó.

De esta manera, los productores de porcinos sumaron un punto más en la controversia que durante la semana pasada marcó las relaciones comerciales con Brasil, y que motivó reuniones entre privados y funcionarios de ambos países programadas para los próximos días.

El grueso de las importaciones de carnes de porcinos provenientes de Brasil es pulpa utilizada en la elaboración de chacinados
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Actualmente, el consumo interno de carne de cerdo en cortes frescos es de 1,7 kilogramo por habitante al año, lo que refleja un leve crecimiento respecto al promedio de 1 kilogramo anual por habitante de 2003; y de 4,5 kilogramos habitante al año en chacinados, lo cual implica un retroceso frente a los 6 kilogramos por habitante al año de meses atrás. Ucelli admitió que los porcinicultores argentinos corren con la ventaja de disponer de granos (insumos básicos para el engorde de cerdos) más baratos que el resto de sus competidores extranjeros a causa de las retenciones a las exportaciones que reducen los precios en el mercado interno. «Pero a diferencia de los productores de otros países, nosotros no tenemos subsidios, estímulos financieros ni tratamientos preferenciales» replicó.

El presidente de la AAPP indicó que «a pesar de todo, estamos compitiendo a nivel internacional» y para demostrarlo mencionó las negociaciones con Cuba, Venezuela y Perú para exportar carne de cerdo argentina».

«Con Rusia obtuvimos un cupo para exportar 1.000 toneladas de carne de cerdo y ya estamos negociando los primeros embarques», agregó.

Sin embargo, insistió en
el «peligro del ingreso indiscriminado del cerdo brasileño», y manifestó su esperanza de que «si no se cumple lo acordado entre los privados» el gobierno defienda la producción argentina «con medidas similares a las aplicadas para salvaguardar a otros sectores industriales», como los artefactos de la «línea blanca» y los textiles. Para destacar la importancia de la actividad, Ucelli aseguró que la producción de cerdos es «un fuerte impulsor de las economías regionales pues suma valor agregado a la producción primaria, con la transformación de granos en carne, y demanda mucha mano de obra».

Por lo demás, frente a las perspectivas del mercado mundial «la producción de carne fresca bovina se proyecta como alternativa para suplantar en el consumo interno a los cortes bovinos que se destinen a la exportación».

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