31 de mayo 2006 - 00:00

Tres Arroyos: crece inversión tecnológica en cebada cervecera

A partir del viernes comienzan a funcionar nuevas cajas de germinación de 300 toneladas cada una.
A partir del viernes comienzan a funcionar nuevas cajas de germinación de 300 toneladas cada una.
Tres Arroyos (enviada especial) - A unos 500 kilómetros al sur de la Capital Federal una ciudad late al ritmo de la cebada cervecera. En Tres Arroyos se amplía la planta de Maltería y Cervecería Quilmes con el fin de mantener los estándares de producción de cebada que permiten abastecer la planta procesadora y de brindar trabajo a miles de productores agropecuarios de distintas regiones del país.

«Decidimos llevar a cabo un ambicioso proyecto de ampliación de la maltería en dos etapas durante el período 2004-2006 con una inversión total de más de 28 millones de dólares. Los objetivos son duplicar la capacidad de producción de malta para autoabastecer a las distintas plantas cerveceras y asegurar la calidad y homogeneidad de esta materia prima crítica en la elaboración de cerveza», expresó Nicolás Bamberg, gerente industrial de la Maltería y Cervecería Quilmes. El empresario enumera: más equipamiento, nuevas plantas de germinación para cebada, transporte, secadora y silos.

El origen de la maltería se remonta a 1994, año en que se puso en funcionamiento la planta de elaboración de malta cervecera en esta extensa zona agrícola que se beneficia por estar en las cercanías del puerto de Bahía Blanca.

  • Exportación

  • «La producción de cebada siempre estuvo vinculada con la industria maltera. Esta empresa exporta 25% de su cebada a países como Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil; con la ampliación comenzaremos a exportar 40%», sostuvo Bamberg.

    «Tenemos contrato con más de 1.000 productores que siembran entre 70.000 y 100.000 hectáreas de cebada, las cuales luego son compradas por la empresa. Después, gracias a los estándares de comercialización, controlamos la calidad del producto terminado», dijo Bamberg.

    Con esta ampliación se van a producir un total de 195.000 toneladas más unas 24.000 que se producen en otra planta ubicada en Llavallol.

    «Cuando uno habla de cervecería y maltería se refiere a una integración vertical entre ambas cosas, buscando la injerencia en todos los eslabones de la cadena», afirmó Bamberg.

    Por su parte, uno de los productores que vende su cebada a la maltería expresó que «el ciclo temprano se planta en junio y la cosecha se extiende desde finales de noviembre hasta el 28 de febrero, fecha tope hasta la cual podemos venderla. Su precio está en función del trigo y es fijado por nosotros».

    «La maltería nos vende la semilla y nosotros la plantamos sabiendo que luego nos la comprará, con lo cual el ciclo queda cerrado», dijo.

    Aunque la mayoría de los productores que tienen convenios con la planta deciden trabajar a través de cooperativas, no muchos tienen una relación directa con la empresa.

    «En esta región se están sembrando cerca de 80.000 hectáreas, y a partir de la ampliación se busca llegar a sembrar 90.000 a 100.000. El 98% de la cebada se consigue por los contratos que se establecen con los productores», finalizó Bamberg.

    Es importante saber que Cervecería y Maltería Quilmes pertenece a una empresa de capitales brasileños y belgas. La compañía da trabajo a alrededor de 4.700 personas, posee 14 plantas y 7 centros de distribución, y cuenta con una red de más de 200 distribuidores independientes. Es dueña de 92% de Quilmes. A su vez, Quilmes tiene 74% del total del mercado cervecero.

    «Un aspecto a resaltar es que además de utilizar cebada para producir cerveza, la empresa también usa maíz en sus diversas formas durante el proceso cervecero. Se utilizan almidones para darle un sabor más suave al producto, para que el consumidor no note tanto el gusto al grano», manifestó Bamberg.

    «Se compra maíz al norte del país, principalmente al NEA y a la provincia de Salta, que se utiliza como aporte de almidón.»

    Un área que tiene una importancia vital en el comienzo del proceso de elaboración de la cerveza y en su calidad final es la de Investigación y Desarrollo, cuyo principal objetivo es la obtención de variedades de cebada cervecera con mejores cualidades agronómicas, comerciales e industriales.

    Según Antonio Aguinaga, gerente de Investigación y Desarrollo, «este programa está desde 1974 y busca un buen rendimiento y calidad. Obtener variedad a través de la aplicación de tecnología a los cultivos generando conocimientos a través de ensayos. Hoy trabajamos con ciclos largos, con variedad en los fertilizantes para asegurarles a los productores alta calidad en la siembra», dijo. «Toda esta tecnología de investigación tiene que estar acompañada por recursos humanos y por gestiones de todo tipo, priorizando las de calidad.»

    La empresa también ha implementado un programa de mejoramiento de semillas cuyos resultados tienen influencia en la producción agrícola, ya que los productores pueden disponer de variedades de ejemplares con mayor potencial de rendimiento y con mayor adaptación a las formas actuales de manejo, por ejemplo de los fertilizantes.

    Todos los productores cuentan con el respaldo de la maltería, el servicio que les brindan está siempre presente ante cualquier inconveniente que ellos tengan. Uno de los productores afirmaba que en sus campos aplica la misma tecnología tanto a la cebada como al trigo, «cuatro años atrás sólo me dedicaba a ciclos cortos y ahora volví a los largos sabiendo que no tendré ningún inconveniente».

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