Con un nivel superlativo, el serbio Novak Djokovic vapuleó al checo Tomas Berdych por 6-0 y 6-2 y conquistó su quinto título en el ATP 500 de Pekín.
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"Esta fue probablemente la mejor final que he jugado en mi carrera", reconoció el número uno del mundo tras un dispar encuentro en el que llegó a servir 6-0 y 5-0.
"Fue increíble, increíble. Especialmente contra un jugador como Tomas, que tiene un gran juego y es ya un tenista experimentado. En una hora estaba 6-0, 5-0. Todo lo que intenté funcionó", afirmó Djokovic tras cerrar una semana en la que no perdió ningún set.
"He jugado grandes finales, he tenido triunfos convincentes, algunos en sets corridos contra grandes jugadores. Pero este tipo de rendimiento y con un resultado así jamás me había ocurrido", continuó el número uno del mundo.
Tal fue el dominio del serbio que Berdych, en su desesperación, ofreció en broma su raqueta a un "ball boy" para que lo reemplace. El checo apeló a su orgullo y consiguió dos games para evitar la "barrida", pero no pudo impedir una contundente derrota en 67 minutos de juego.
"Me encontré en la final a un jugador que nunca había visto antes", confesó un sorprendido Berdych.
"Le decía a mi entrenador que probablemente he jugado más de 700 partidos en mi carrera, contra tipos como Andre (Agassi), Roger (Federer), todos ellos seguramente en su mejor momento. Pero nunca he sentido algo así", añadió el sexto de la clasificación. El título deja a Djokovic un paso más cerca de concluir la temporada en la cima del ranking mundial.
El número uno del mundo, que ya había derrotado con comodidad en semifinales al británico Andy Murray, tiene además un registro impecable en la capital china, donde ganó los 24 partidos que ha disputado.
Antes de levantar el trofeo en 2014, Djokovic se había impuesto en Pekín ya en 2009, 2010, 2012 y 2013.
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