13 de diciembre 2013 - 16:10

"Cuando empecé no entrenaba y ganaba igual, tengo un don natural"

Usain Bolt
Usain Bolt
El fin de año suele ser una época en que las figuras del deporte se acercan a plazas que usualmente no visitan. Ocurrió el año pasado con Roger Federer, y hace un par de semanas con Rafael Nadal, Novak Djokovic y las hermanas Venus y Serena Williams. El tenis suele ser quien más estrellas trae, pero ahora le tocó al turno al atletismo, con su figura rutilante: Usain Bolt.

El jamaiquino llegó este viernes al país y comenzó con una clínica con niños en el comedor Los Piletones. Allí les mostró todo su carisma a los más pequeños.

Horas más tarde, dio una conferencia de prensa en la que reconoció que tiene un talento innato, superior al resto. "Cuando empecé en el atletismo, la verdad es que no entrenaba mucho y ganaba igual. Tengo un don natural", dijo el "Rayo".

Su prodigiosa trayectoria surgió cuando "era chico y me desafiaron a que si ganaba una carrera me darían un almuerzo gratis. Eso me motivó y gané". Era la época en que, según él mismo recordó, entrenaba descalzo.

A diferencia de sus clásicos shows, al hombre más rápido del planeta no se lo vio con su mejor humor. "Argentina es lejos, y hace mucho calor", bromeó en una de las pocas ocasiones que se lo vio sonriente.

En 2009, en el Mundial de Berlín, registró 9.58 segundos como récord para los 100 metros. Pocos días después, los 19.19 segundos quedaron asentados como mejor marca para el doble hectómetro.

"Pese a que fui ganando todo lo que me propuse, tengo más metas. Quiero romper más récords, bajar de los nueve segundos y en los Juegos de Río 2016 volver a ganar los títulos olímpicos por tercera vez, algo que nunca se hizo", afirmó.

Pocas semanas atrás, insinuó que intentaría quebrar ese registro para los 200 metros en 2014, aunque no lo tiene tan claro: "No sé si podré hacerlo, en este momento me interesa no tener lesiones. Si cumplo los requisitos y objetivos de los entrenadores, quizás pueda bajar de los 19 segundos".

"Lo más importante para mí es cumplir las metas, y en general lo he hecho. Siempre trabajo de manera muy ardua. Mi objetivo principal son los Juegos Olímpicos y defender los títulos que obtuve. Trato siempre de ir subiendo la vara y cumplir los objetivos", reflexionó Bolt sobre sus miras deportivas.

El atleta nacido hace 27 años en Sherwood Content logró dos veces ser el ganador de la dorada de las tres disciplinas de la velocidad: los 100 metros, 200 y postas de 4x100. Hasta ahora, nadie pudo hacerlo en tres ocasiones.

El año que viene tendrá poca actividad. Competirá principalmente en la Diamond League, la serie anual de atletismo más importante del mundo. Aún es una incógnita si participará del mundial bajo techo de Sopot, en Polonia, en marzo próximo, pero confirmó que no competirá en el máximo certamen por equipos, en Bahamas el 24 y 25 de mayo.

"No estoy seguro de que compita en el mundial de postas, porque se necesitan cuatro personas, y eso depende mucho de los entrenadores. Ellos dirán quiénes están físicamente en forma para competir", adelantó.

Además, desde hace un tiempo Bolt viene especulando con ampliar su repertorio atlético. En el último mundial de Moscú intentó competir en el salto en largo, pero desistió. Así mismo, planteó la posibilidad de correr los 400 metros en los Juegos Olímpicos de Río, algo que también descartó: "No lo voy a hacer porque el entrenamiento es muy duro".

Bolt nunca fue un gran ejemplo de humildad. Por el contrario, sabe que es el mejor de todos, y lo anuncia. Pocos días después de finalizados los juegos de Londres, se reconoció a sí mismo como una leyenda viviente del atletismo. Aún así, tiene sus preferencias a la hora de competir.

"Lo que más me gusta es cuando corro en un lugar con mucha gente, lleno de energía, y que entiende que hago un gran esfuerzo. Lo que menos disfruto son esos días en que uno no está bien, no tiene muchas ganas, e igual salgo a correr", confesó.

Glen Mills es su entrenador, y el más veloz de la historia lo reconoce como "un padre, un mentor, pero sobre todo un amigo". "Me ha hecho hacer cosas maravillosas. Siempre me enseñó que antes de aprender a ganar debía aprender a perder. Cuando pierdo, tengo que trabajar y esforzarme para volver a ganar y ser el mejor. No se puede ganar siempre, y cuando no lo hago, es una motivación extra para seguir trabajando. Ganar es una felicidad", consideró.

Por primera vez en el país, Bolt pondrá a prueba sus aptitudes atléticas en una singular exhibición contra a un colectivo, el sábado cerca de las 18. Luego, dará una clínica junto a otros atletas. La 9 de Julio, frente al teatro Colón, será el escenario.

Aunque no se lo haya visto en su mejor papel, dando show y divirtiendo a todos, el jamaiquino se dio tiempo para despedirse con su clásico gesto del rayo. El sábado será tiempo de mostrarle a la Argentina que el atletismo también puede brillar.

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