El argentino Emiliano Tade tomó su valija en 2009 y se subió a un avión con destino Nueva Zelanda para buscar un trabajo y cambiar de aires. Cinco años después, está en las semifinales del Mundial de clubes de fútbol.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Estaba estudiando abogacía en Argentina y tenía ganas de cambios", explicó hoy a la agencia dpa Tade, de 26 años y una pieza básica del Auckland City, el equipo revelación del torneo que se celebra en Marruecos.
En Argentina, Tade jugaba en un equipo amateur, pero el miércoles tendrá la oportunidad de medirse a San Lorenzo, actual campeón de la Copa Libertadores.
"Cuando tenía 22 años decidí ir a Nueva Zelanda y empezar de cero", dijo Tade, que llegó al archipiélago oceánico sin saber inglés y que empezó a trabajar lavando platos.
El argentino es aficionado del modesto Club Atlético Mitre, de la ciudad donde nació, Santiago del Estero. "Pero como juega en tercera o cuarta división, siempre eliges a uno de primera", dijo con un acento españolizado fruto de su convivencia con el futbolista español Ángel Berlanga, con el que comparte piso en Auckland.
"Y Boca Juniors siempre fue mi club. Un gran rival de San Lorenzo, tiene mucha historia este clásico", señaló entre risas el delantero.
Tade, cuyos ídolos son Diego Maradona y Lionel Messi, marcó los dos goles del Auckland en la final de la Liga de Campeones de Oceanía, competición de la que fue el máximo anotador con seis aciertos. Además, es uno de los fijos para el entrenador, el español Ramón Tribulietx.
Todo era muy diferente cuando aterrizó en Nueva Zelanda: "De a poco empecé a jugar en tercera división en un equipo muy social, para seguir jugando como lo hacía en Argentina. Se fueron dando las cosas. Luego segunda, luego primera y después el Auckland. Y ahora en la semifinal del Mundial de clubes".
"Cada uno tiene un libro de su historia de vida y yo creo que esto ocupa varios capítulos. Es enorme", señaló a dpa Tade. "Jugar con San Lorenzo es mucho más que un sueño, es un regalo de la vida".
El Auckland, un equipo de un presupuesto cercano al millón de dólares, viajó hoy a Marrakech en micro, un trayecto de casi cuatro horas. Pero después de las sorprendentes victorias sobre el Moghreb Athletic Tetouan en octavos y el Setif argelino en cuartos todo se ve diferente.
"Estamos supercontentos, estamos empezando a caer de a poco en lo que hemos logrado", dijo Tade, que tiene tatuada en la pierna una hoja de helecho, uno de los símbolos de Nueva Zelanda.
"La sonrisa en la cara es muy difícil que se te vaya. Lo notas en todos los jugadores, el cuerpo técnico, todos", añadió. "Están todos alucinando. Es algo impensado, no sólo para nosotros sino para todos".
Tade empieza a ser ahora un conocido en Argentina. "Hace poco se encontró con el entrenador de San Lorenzo (Edgardo Bauza) en Barcelona y no se creía que pudiera jugar en el Auckland", dijo hoy Tribulietx.
El delantero viajó a Nueva Zelanda en busca de una nueva vida anónima como emigrante, pero el miércoles habrá miles de argentinos fijándose en su camiseta con el número 20 a la espalda.
Dejá tu comentario