Sólo 70 días, algo más de dos meses, separan el momento más glorioso del tenis argentino de un resultado de esos que dejan a un deportista mirando para todos lados. La Selección nacional ganó la Copa Davis el 27 de noviembre del año pasado y este fin de semana quedó expuesto a un repechaje para mantener su lugar en el Grupo Mundial. Otra vez ante Italia, como en 2014.
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La elite del tenis tiene esos vaivenes, levantar la mítica Ensaladera de Plata un domingo y apenas dos meses después pensar en no descender. Incluso luego de estar a un paso de una remontada inédita para el deporte blanco vernáculo.
Guido Pella cayó 2-6, 4-6, 6-3, 6-4 y 6-2 ante Fabio Fognini, llamado a ser el líder del equipo todo el fin de semana pero que terminó dándole el punto más importante, el cierre, luego de ausentarse el viernes.
El bahiense lució mejor que en la jornada de apertura ante Paolo Lorenzi, más animado, más predispuesto a luchar, pero ante un jugador como Fognini, los partidos muchas veces son inciertos. Al igual que en el dobles, el de San Remo "regaló" dos sets, calentó en ese rato, se amoldó al partido, y después fue creciendo de a poco.
Diametralmente opuesto fue lo de Pella, que pese a algunas dudas, tuvo las armas para aprovechar el cúmulo de fallos de su rival (concluyó con 110 errores no forzados, un número altísimo) y arrancar con una importante ventaja de dos parciales, a uno de las victoria. Pero todo se diluyó.
De la misma manera que se esfumó la esperanza de una remontada épica después de dos grandes (dos más en su haber) actuaciones de Carlos Berlocq que invitaron a soñar con la primera ocasión que Argentina revierta un 0-2 en su historia.
Fognini pasó de las rabietas clásicas de sus partidos, enojado por la reacción del público, el viento y la cancha, a afirmarse en el fondo y aprovechar que el local no lo lastimaba con sus tiros.
La cuestión del público deja un cometario importante. En una jornada con acceso libre, hubo momentos de zozobra por las ansias de la gente por entrar al estadio del Parque Sarmiento, con vallas derribadas y corridas en el predio. Las tribunas se vieron colmadas, con asistentes tanto del ambiente del tenis como de otros que no y terminaban gritando en situaciones que no debían. Esto ofuscó mucho a "Fogna".
Italia vuelve a ser el verdugo de Argentina, como en Mar del Plata 2014. Aquella vez, el elenco nacional también perdió ante los dirigidos por Corrado Barazzutti y jugó por no descender ante Israel, con victoria en Miami. Ahora la situación cambia: es el campeón del mundo vigente.
Esta es la novena ocasión que el ganador del título cae en primera ronda en la temporada siguiente, pero nunca desde la creación del Grupo Mundial el último vencedor perdió la categoría.
Del 15 al 17 de septiembre, Argentina luchará por mantenerse en el selecto grupo de los mejores equipos del mundo. Hasta abril, no conocerá su rival ni dónde jugará. Pero para entonces, será fundamental contar con equipo completo, algo que afectó sensiblemente las aspiraciones para este debut de 2017. Por distintos motivos, Juan Martín Del Potro, Federico Delbonis y Horacio Zeballos se bajaron antes de la serie, sumados a la contractura que alejó a Diego Schwartzman pese a que igual formó parte del equipo.
La Ensaladera quedará en el país, con actos promocionales que deberá aprobar la Federación Internacional. El resultado deportivo, algo que para el capitán Daniel Orsanic queda relegado al rendimiento y valores de los jugadores, no impedirá que la copa siga hasta septiembre, cuando la ITF disponga nuevamente del trofeo para ponerlo en juego en noviembre.
No es tampoco una situación para que el tenis argentino viva con drama, ya que ocurrió otras ocho veces antes. Es normal que un equipo campeón sufra bajas de figuras y termine perdiendo en el inicio de la defensa. Con el logro cumplido, llega la relajación.
La Copa Davis tiene estas historias de amores y desilusiones completas. En el pasado quedó el título, tal como se encargó de aclarar varias veces Orsanic, como si fuera una profecía de lo que iba a ocurrir, demandando que el foco esté en la serie con Italia.
En septiembre la Selección argentina de tenis pondrá en juego la plaza como campeón vigente y volverá a vivir con sufrimiento otro episodio clásico de la Davis. A sólo 70 días de la gloria, sufrió el golpe, pero ahora tendrá más de media temporada para recuperarse y demostrar la valía de ser el mejor del mundo.
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