Dos goles, uno de penalti, anotados por el sueco Zlatan Ibrahimovic en los instantes finales, salvaron de la primera derrota liguera al Inter de Milán ante un buen Parma (3-2), en el partido que cierra la decimonovena jornada liguera italiana, tras la cuál el Roma sigue a siete puntos del liderato interista.
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Los goles del partido fueron anotados por el argentino Esteban Cambiasso (m.30) y el sueco Zlatan Ibrahimovic (m.87, penalti, 93), por el Inter de Milán, y por Cingarini (m.40) y Gasbarroni (m.68), por el Parma.
En el debut del centrocampista portugués Maniche como interista su equipo estuvo más cerca que nunca de la derrota.
No llegó por una mano señalada al portugués Fernando Couto, que primero había despejado con la cabeza , por lo que junto a la pena máxima el Parma jugó con diez en los últimos instantes.
Y eso que el Inter se adelantó en el marcador con un gol de Cambiasso a la medida hora de juego, tras recoger un rechace de la defensa visitante.
Pero el 1-0 no hundió al Parma, que siguió jugando bien y orden ante un Inter que no lucía en centro del campo como era esperado, pues al recién llegado Maniche se le notó aún falta de adaptación con sus nuevos compañeros.
A cinco minutos del descanso, llegó el premio para el Parma, que igualó por medio de Cingarini.
La igualada dio nuevos bríos al conjunto visitante, que siguió tuteando a su ilustre rival y logró el sorprendente 1-2 por medio de Gasbarroni (m.68) poco después de que el conjunto emiliano gozase de dos buenas ocasiones (una la paró el meta Julio César, la otra fue un remate de cabeza de Couto al palo).
El tanto encajado espoleó al Inter, que se volcó con todo hacía el área de un Parma que defendió con orden y siguió metiendo miedo al contragolpe.
Pero cuando todo parecía caminar hacía la primer derrota liguera interista, apareció Ibrahimovic, primero con un penalti protestado por el Parma, al estimar que la mano fue con el balón ya fuera de la línea, y luego con un zambombazo, tras para con el pecho, del sueco.
Ibrahimovic salvaba los muebles a su equipo y castigaba a un Parma que mereció más.
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