San Lorenzo goleó a Tigre en Victoria

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San Lorenzo cristalizó hoy una goleada inapelable sobre Tigre por 5 a 1, en Victoria, sostenida por una actuación impecable de Juan Carlos Menseguez, autor de tres tantos, en un partido por la novena fecha del torneo Clausura.

Menseguez, que convirtió tres goles y forzó el penal que derivó en otra conquista, fue el artífice del triunfo del cuadro de Boedo, que no festejaba en Victoria desde 1958 (también 5-1).

Aureliano Torres y Daniel Bilos completaron el marcador para San Lorenzo, mientras que Tigre, que sufrió la expulsión de Martín Galmarini en el final del primer tiempo, descontó a través de Matías Giménez.

El triunfo azulgrana tuvo como fundamentos la actuación individual de Menseguez y la notable efectividad en ofensiva, pero no exhibió méritos consistentes en el plano colectivo.

San Lorenzo se encontró desde temprano, y casi sin proponérselo, con ventaja en el marcador.

Menseguez, gravitante en la línea delantera de San Lorenzo, anotó dos goles en diez minutos (los primeros que convierte en el fútbol argentino) y acalló a la parcialidad de Victoria.

El primero con un remate desde afuera del área al palo izquierdo y el segundo con una acertada definición luego de un grosero error de Juan Carlos Blengio en defensa.

San Lorenzo no tuvo capacidad para administrar el juego ni templanza para manejar la inesperada ventaja.

Tigre, con un juego más ordenado y con la pelota contra el piso, ganó terreno y arrinconó al equipo azulgrana.

El local pudo descontar a los 18` con un mano a mano de Martín Galmarini, aunque recién encontró el merecido descuento diez minutos más tarde cuando Giménez capitalizó en el área una pelota que antes se había estrellado en el palo producto de un cabezazo de Leonel Altobelli.

San Lorenzo vivió entonces un pasaje crítico.

Se replegó en el fondo y, en medio del desorden general, trató de soportar la embestida del local.

La fortuna, sin embargo, rescató a San Lorenzo en ese pasaje y le otorgó una doble ayuda: la expulsión clave de Galmarini, de buena actuación hasta entonces, producto de un codazo en el área; y el tercer tanto, resultado del penal en el que decantó la jugada.

El partido quedó definido en el pasaje inicial del segundo tiempo: a los 2`, un fallido despeje de cabeza de Damián Leyes le permitió a Menseguez acreditar en la red su noche perfecta.

Con la abultada cifra del marcador, el partido decayó por la pérdida natural del impulso ofensivo de Tigre y el juego siempre impreciso de San Lorenzo.

A los 16`, una notable acción individual de Sebastián Méndez, en la que reveló una dosis de criterio de la que carecen casi todos sus compañeros, habilitó a Bilos con un pase cruzado y le cedió la quinta conquista.

La goleada, más allá de sus números, puede servir para afianzar la confianza de San Lorenzo, dispuesto a pelear el torneo nacional y, a un mismo tiempo, la Copa Libertadores, pero no bastó para despejar la incertidumbre que genera en cada partido el equipo de Boedo.

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