El mundo del fútbol suele tener muchas historias de superación, tanto dentro como fuera de la cancha. Estos relatos demuestran la pasión que tienen por el deporte muchos de sus protagonistas, que atraviesan distintas adversidades con tal de poder tener contacto con la pelota nuevamente.
Toni Deion Pressley es un ejemplo de esos casos dónde luchar para regresar al verde césped se convierte en su motor de vida. Una pésima noticia casi la aleja de las canchas para siempre, pero su batalla contra su enfermedad le permitió también cumplir su sueño de jugar nuevamente a la pelota.
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La futbolista no bajó los brazos y pudo regresar a su más grande pasión.
X: @Toni_Deion
Un diagnóstico inesperado y una difícil decisión: la historia de Toni Deion
Inició su carrera como delantera, pero el fútbol, tanto en la secundaria como en las ligas universitarias, la fue llevando a desempeñarse de defensora central. Disputó la tercera división de su país y tras buenos rendimientos, llegó a Rusia para formar parte del Ryazan VDV.
Si bien se notaba su empeño, las lesiones le jugaron malas pasadas hasta que, al volver a Estados Unidos, encontró su lugar en el deporte rey: el Orlando Pride. Allí no solo llegó a un equipo dónde se destacó, también conoció a su pareja: Marta, la histórica delantera de Brasil y considerada la mejor jugadora de la historia.
Todo marchaba bien para la jugadora, pero un 5 de julio de 2019, le diagnosticaron cáncer de mama, aunque hasta el día de la cirugía programada para el 2 de agosto no le comentó nada ni a su cuerpo técnico ni compañeras. Cerca de esa fecha, decidió revelarlo y hacerles una promesa: volvería a las canchas.
La operación fue un éxito, aunque el proceso la dejó con una lucha importante tanto con la rehabilitación como con su cuerpo. Pero la motivación de volver a las canchas hizo que el proceso de recuperación dure tan solo dos meses y diez días, ya que el 12 de octubre de 2019 volvió a jugar profesionalmente.
El trabajo de concientización de la futbolista
Actualmente lleva algunos años disputando el tramo final de su carrera en Islandia, ya que dejó Orlando en 2022. Pero también, el fútbol se convirtió en su herramienta de concientización sobre esta enfermedad. “Le puede pasar a cualquiera. Mi caso es solo uno de varios ejemplos principales de eso porque me considero una persona bastante saludable y activa”, reveló en una charla con FIFA.
“Se trata de concienciar a la gente y que se dé cuenta que nadie está exento de enfermedades, por muy en forma que creamos que estamos”, explicó la jugadora, quién hoy puede sonreír dentro del verde césped tras atravesar un momento complicado que casi le arranca sus sueños.
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