En el fútbol hay muchos jugadores considerados una especie de amuleto debido a los éxitos que marcaron su trayectoria. Pero pocos tienen tanto protagonismo como Khvicha Kvaratskhelia, un hombre nacido para romper rachas negativas o lograr lo imposible.
Kvaradona, como lo apodaron los fanáticos del Napoli, todavía tiene un desafío pendiente: conseguir que quienes no hablan un idioma eslavo pronuncien correctamente su nombre. A sus 25 años, no solo trae suerte a los equipos que representó, también demuestra con su talento que es uno de los mejores futbolistas del planeta.
París y Nápoles no tendrán tanto en común en aspectos geográficos o culturales, pero sí ambos tienen algo que los conecta: el cariño por la figura georgiana.
Instagram de Khvicha Kvaratskhelia
Quién es Khvicha Kvaratskhelia y cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol
El talentoso futbolista nació en Tiflis, Georgia. Allí no solo está su origen, también dio sus primeros pasos en el fútbol antes de irrumpir en las ligas más importantes del Viejo Continente.
Su padre, Badri, también fue jugador profesional y ambos provienen de una etnia conocida como mingreliana. Entre sus características están la creatividad, inteligencia e integridad, así como el altruismo y la solidaridad, rasgos presentes en el hoy jugador del Paris Saint-Germain.
De niño, viajaba a distintas competencias y su madre le daba un poco de dinero para arreglarse fuera de casa. Lejos de gastarlo en él, ahorraba para comprarles cosas a sus hermanos o amigos, como llevarlos a comer, en especial cuando sabía que algún ser querido atravesaba un mal momento económico.
Kvaradona, como lo apodan en Nápoles, se convirtió en un ídolo al ganar la Serie A.
Instagram de Khvicha Kvaratskhelia
Para entender aún más uno de sus gestos más importantes, hay que avanzar en su camino dentro del fútbol. Empezó en las inferiores del Dinamo Tiflis, donde debutó en primera a los 16 años, el 29 de septiembre de 2017. Pasó por el FC Rustavi y luego, en 2019, se marchó al Lokomotiv de Moscú en calidad de cedido.
Con su primer sueldo pagó la cirugía cardíaca necesaria para salvar la vida de su padre, porque su familia no podía hacerse cargo de semejante gasto. Luego de seguir sus aventuras en el Rubin Kazán y el Dinamo Batumi, en 2022 llegaría su gran recompensa: el Napoli anunció su incorporación tras haber ofrecido mejores condiciones que el Borussia Dortmund de Alemania, el Leeds United de Inglaterra o el Valencia de España.
A partir de allí nació una especie de leyenda, ya que fue clave para ponerle fin a una racha negativa del conjunto donde supo brillar Diego Armando Maradona. El cariño fue tal que decidieron combinar su apellido con el del máximo ídolo para apodarlo “Kvaradona”. El nombre también ayudó a muchos debido a la dificultad para pronunciar el suyo.
El georgiano dejó una huella imborrable en el conjunto del sur de Italia.
Instagram de Khvicha Kvaratskhelia
Un talismán en cada equipo: la suerte que atrae el futbolista
Su llegada a la entidad del sur de Italia resultó decisiva para ganar la Serie A después de 33 años. No se limitó a ser una pieza importante dentro del equipo: Kvaratskhelia terminó como la máxima figura de esa conquista.
Por eso el Paris Saint-Germain lo contrató: para ganar de una vez la UEFA Champions League. El club no había podido conseguirlo ni con Lionel Messi, Neymar Junior y Kylian Mbappé en cancha, hasta la irrupción del georgiano.
A falta de una, levantó dos orejonas con el conjunto parisino, además de ganar el tan ansiado triplete, compuesto por la Ligue 1, Copa de Francia y el torneo continental más importante del fútbol europeo. A eso sumó otro récord: el sextete, añadiendo la Supercopa de Francia, de Europa y la Copa Intercontinental.
Pero la suerte no es solo para los clubes: Georgia hoy es un combinado mucho más temible que años atrás. Con él como bandera, consiguió clasificar por primera vez a un torneo internacional: fue la Eurocopa 2024, donde alcanzó los octavos de final. Ahora su país espera que el futuro le cumpla el sueño de disputar una Copa del Mundo. ¿Imposible? Con este amuleto en cancha y como máxima figura, esa palabra no existe en la ilusión de su pueblo.