Nueva York (EFE) - El precio del petróleo bajó ayer otro 1,4% y quedó a u$s 63,22, manteniéndose en niveles que no se veían desde mayo de 2007 y en un ambiente de persistente inquietud por la evolución de la demanda. Se conocen estimaciones según las cuales en América latina los países más afectados por el derrumbe petrolero serán Venezuela y Ecuador.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los contratos para la variedad West Texas Intermediate (WTI) para entrega en diciembre descendieron 93 centavos con relación al precio anterior. El WTI se depreció 10,7% la semana pasada y cerró el viernes con una caída de 5,4%, aun cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió ese día un recorte de 1,5 millón de barriles diarios (más de 5%) en su nivel de producción a partir del 1 de noviembre.
El petróleo llegó incluso a negociarse ayer en torno a u$s 61, siguiendo el ritmo de las acciones en Wall Street y la depreciación del euro en relación al dólar. El crudo perdió u$s 32,76 o 34,1% desde que empezó el año.
La caída de los precios en el mercado mayorista sigue empujando a la baja los valores de la nafta y del diésel en la venta al público en EE.UU. El precio promedio del galón de nafta (3,78 litros) al público en ese país se encontraba el viernes pasado en u$s 2,7785, lo que representa una caída de unos 53 centavos en las últimas dos semanas y cerca de u$s 1,33 por debajo del máximo alcanzado en julio de este año.
Asimismo, ayer se conoció que la demanda por petróleo en China creció apenas por encima de 2% en setiembre, su menor expansión en 10 meses, porque la debilidad de la economía socavó el consumo y los refinadores recortaron la producción y las importaciones para reducir stocks. Los datos acentúan el temor a que el país asiático, segundo consumidor mundial de petróleo, no pueda sostener el crecimiento de la demanda global, porque el mundo se mueve hacia una recesión.
Por otra parte, el colapso del precio del crudo durante las últimas semanas disparó los intereses de la deuda de Venezuela y Ecuador, y podría paralizar sus economías.
Su situación es la más dramática en América latina porque dependen exclusivamente del petróleo, aunque la baja del valor de la energía también esquilmará las cuentas públicas de Bolivia, México, Colombia y Brasil.
«La situación es extremadamente seria», dijo a «EFE» Enrique Alvarez, jefe de investigación de la consultora Idea-Global. En su presupuesto para 2009, Venezuela cuenta con que recibirá u$s 60 por cada barril que exporte.
Pero el crudo ya está más abajo de ese nivel, si se considera que el precio promedio para las calidades producidas por Venezuela se encuentra entre u$s 55 y u$s 57.
La situación es más grave en el caso de Ecuador, que actualmente recibe u$s 52 por su crudo, mientras que su presupuesto está basado en un barril a u$s 80.
Postergación
Venezuela ya pospuso la construcción de una refinería en Nicaragua por valor de u$s 4.000 millones, y redujo los subsidios de su programa de petróleo para el Caribe. Aun así, el presupuesto del gobierno de Chávez prevé que el gasto público aumente 23% en 2009.
Por otra parte, el presupuesto de Bolivia para 2009 estima el valor del barril en u$s 73,5 y por cada dólar por debajo de ese nivel, el gobierno deja de recibir entre u$s 40 y u$s 50 millones. Eso significa que si se mantuviera un precio de u$s 65, Bolivia tendría un déficit de entre u$s 320 y u$s 400 millones.
México, Colombia y Brasil también se verán perjudicados por la baja de los precios del petróleo, pero sus economías están más diversificadas, por lo que «los efectos para nada serán comparables a Ecuador y Venezuela», opinó Alvarez.
Dejá tu comentario