Enrique Iglesias, titular del BID, se entrevistó con Néstor Kirchner y su comitiva antes del encuentro de ayer en la Casa Blanca. En la foto el diputado Eduardo Camaño, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Economía; Roberto Lavagna, Iglesias y el Presidente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esto quedó claro en la reunión presidencial de ayer, donde Bush insistió en que Kirchner puede contar con el apoyo explícito de su gobierno ante cualquier dificultad que encuentre no sólo en las negociaciones con el FMI, sino después, cuando deba «garantizar el desarrollo sustentable», según sus propias palabras. Bush sólo pidió apoyo para el proyecto ALCA, lo que obtuvo finalmente ayer, poco antes de terminar el encuentro del Salón Oval.
Lo que se podría negociar en concreto desde el lunes y hasta el miércoles en Canadá sería una solución intermedia. El gobierno de Bush estaría dispuesto a ir desarmando sus subsidios a las exportaciones agrícolas hacia América latina. Esto liberaría los productores locales por aproximadamente 16.000 millones de dólares anuales. En el caso de los subsidios internos, veladamente se podría aceptar que sea un tema a resolver dentro de la OMC (que se tomaría años), lo que permitiría que el ALCA comience en 2005 sin que la Argentina o el resto de los países cuestionen que Estados Unidos no acepte negociar el tema.
Dejá tu comentario