El gobierno conseguía anoche aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto de estatización del régimen de AFJP, creando un único sistema de jubilaciones dentro de la ANSeS. El kirchnerismose había garantizado los votos suficientes para la aprobación en general después de haber aceptado algunos cambios en el proyecto que habían pedido diputados del SI y Claudio Lozano como condición para apoyar al gobierno. Esas modificaciones, de todas formas, no garantizan el control de los fondos que se transferirán a la ANSeS ni que éstos no puedan ser utilizados en el futuro para cancelar deuda o gasto corriente, a pesar de haber introducido una cláusula que lo prohíbe, pero que no será operativa. Por eso se esperaba que la discusión de cada artículo fuera más complicada para el oficialismo. A pesar de no haber podido consensuar una postura en común, el radicalismo, la Coalición Cívica y el macrismo discutieron cada uno de los puntos en conflicto. La oposición no acepta que el Estado pueda manejar los activos de las AFJP como una gran agencia de inversión que podrá comprar acciones, bonos u obligaciones negociables y hasta prestar 50% de los activos al Tesoro. A la protesta sumaron que las dos comisiones de control que se están creando estarán integradas por una mayoría oficialista.
El kirchnerista Carlos Kunkel leía ayer para matar el tiempo durante la larga sesión en la que se debatió la estatización de las AFJP. Para el oficialismo, no hubo sorpresas: tenían el número asegurado desde el inicio de las discusiones. (izquierda); El diputado y economista de la CTA, Claudio Lozano, apoyó el proyecto oficial en general. Pero, a pesar de que se introdujeron algunos cambios pedidos, cuestionó artículos. (derecha)
Casi sin sorpresas y a pesar de algunos cruces memorables en el recinto, como la pelea que protagonizaron María América González, del bloque SI; y Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica, el gobierno conseguía anoche aprobar en general el proyecto de estatización de las AFJP que traspasa a la ANSeS todos los fondos acumulados en las cuentas de capitalización individual. El kirchnerismo llegó al recinto convencido de que contaba con el número suficiente para votar el proyecto en general, pero persistían las dudas sobre el tratamiento de los artículos más conflictivos: hasta los aliados que acordaron con el gobierno el apoyo a la ley cuestionaron la falta de controles sobre los fondos que recibirá la ANSeS. Hasta el propio oficialismo también aportó cuestionamientos, como el de Felipe Solá, que habló de un atropello a los aportantes al sistema de capitalización.
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La sesión comenzó ayer a las 11.30 y se prolongó por más de 12 horas. Hubo récord de discursos, casi una curiosidad histórica: se anotó para hablar en el debate casi la totalidad de los diputados de la Cámara, lo que demoró la votación casi hasta la madrugada. Al inicio, los diputados se dedicaron a aprobar el proyecto de prórroga del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (ver nota aparte), la autorización para que tropas argentinas participen de ejercicios internacionales y el proyecto que adhiere a la Corporación Andina de Fomento, con una compra de cuotas que insumirán u$s 450 millones, a cambio de recibir en el futuro asistencia financiera de ese organismo latinoamericano.
La discusión comenzó con la defensa del proyecto por parte del presidente de la Comisión de Previsión Social, Juan Díaz Roig: «Esto de plantear un sistema mixto es cargarle a una sola generación de empresarios y trabajadores una doble mochila muy pesada sobre sus espaldas; pagar a los jubilados y ahorrares imposible de concebir macroeconómicamente», dijo.
Lo siguieron otros aliados del gobierno en este tema, como Claudio Lozano, que se defendió por ese apoyo: «No hacemos oposicionismo, tenemos convicciones y pensamientos, no somos parte del sistema de canje por cargo alguno». A pesar de haber lanzado críticas sobre algunos artículos, Lozano votó junto con el gobierno, como lo hizo el Partido Socialista, garantizando así tranquilidad al santafesino Agustín Rossi.
Lozano, junto con Eduardo Macaluse y María América González, acordó apoyar el proyecto a cambio de introducir algunas modificaciones. Consiguieron así prohibir «la inversión de los fondos en el exterior» y la creación en el ámbito de la ANSeS del Consejo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema Integrado Previsional Argentino para monitorear los fondos del sistema.
Pero ninguna de esas previsiones parece hoy operativa: el proyecto le otorga a la ANSeS las facultades para manejar un menú de inversiones similar al que manejan hoy las AFJP. Es decir, podrá comprar y vencer acciones, títulos de deuda, obligaciones negociables y hasta acciones de empresas en mercados del exterior. Nunca un organismo tuvo la posibilidad de intervenir en el mercado como ahora lo hará la ANSeS, ni tanta disponibilidad de fondos para esas operaciones.
Esa megaagencia de Bolsa sólo estará controlada por dos comisiones que se crearán, una de ellas en el Congreso, pero que tendrán mayoría kirchnerista, por lo que la supervisión también se diluye.
El proyecto, además, tiene errores técnicos insalvables. Por ejemplo, mientras se establece que los fondos se utilizarán para pagar los haberes en el sistema jubilatorio, la ANSeS tendrá facultad de prestarle excedentes al Tesoro por encima de lo que realizaba hasta ahora. No es la única contradicción: se anunció que los fondos transferidos desde la cuentas de capitalización no podrán utilizarse para cancelar deuda o gasto corriente y sólo para financiar inversiones productivas, pero una vez que pasen en préstamo al Tesoro, los jubilados no tendrán forma de controlar adónde serán girados los recursos.
El radical Oscar Aguad arrancó con las protestas por haberse «cercenado el derecho de las minorías», que no participan de las comisiones que redactaron el dictamen de mayoría. El macrista Luis Galvalisi cuestionó que se «discuta en tan poco tiempo una ley que constituye una política de Estado».
Pero uno de los más duros con el proyecto fue Solá: « Millones de personas optaron el año pasado por permanecer en el sistema privado. No podemos permitir un atropello contra esas personas», dijo. «En estos momentos de recesión mundial se requieren medidas anticíclicas, generadoras de confianza y, sin embargo, se ha generado más desconfianza». Solá presentó un proyecto propio acompañado de otros peronistas que no aceptaron votar con el gobierno.
Patricia Bullrich, que más temprano se había cruzado con María América González, le recordó al recinto la relación entre los sindicatos y las AFJP. «Varios diputados plantearon el fin de lucro de las aseguradoras, las suculentas comisiones, un sentido de estafa, como dijo el secretario general de la CGT cuando vino a las comisiones -comenzó-; quizás no dijeron estos diputados quiénes han sido, quiénes son los accionistas. Parece que las AFJP han sido solamente de los bancos, pero lamento decirles que no es así. Les voy a leer quiénes han sido y quiénes son; la Federación de Trabajadores de la Sanidad, UOCRA, Luz y Fuerza, Trabajadores de Obras Sanitarias, del Seguro, Gastronómicos, la Mutual de Docentes y no Docentes, Trabajadores de la Industria Lechera, trabajadores de edificios, rentas y propiedad horizontal. Se decía que las AFJP mostraban a los niños un ejemplo a imitar de quienes eran ricos, como Juan Manuel Palacios, que se compró un campo de 135 hectáreas y ahora está viviendo en Miami el secretario general de la UTA».
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