El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Fernández explicó que la idea que analiza su cartera es un plan canje que permita la renovación del parque auto-motor argentino, a partir de compensaciones estatales para bajar los precios finales de las unidades. Informate más
El proyecto es mirado con cierto recelo por las automotrices debido a la mala experiencia, en cuanto a la demora en el pago de la deuda por parte del Estado. Además, no estarían dispuestas a ningún sistema que implique que el sector privado ceda márgenes de comercialización. El Plan Canje rigió durante la última etapa del gobierno de Carlos Menem y se extendió hasta los primeros meses de la administración De la Rúa, y logró ventas por 360.000 unidades en todo el país, aunque más de 800 mil autos fueron dados de baja y destruidos.
Ese plan permitió una suba en las ventas de las terminales, pero la administración de Fernando de la Rúa determinó su finalización en marzo de 2000 por considerarlo «innecesario», dado el repunte que avizoraba para la economía local y el pacto automotor sellado con Brasil, que luego resultó insuficiente.
Dejá tu comentario