Entre otros puntos, el tratado de Ouro Preto incluirá la constitución de los próximos tribunales del bloque, las funciones de la Comisión de Representantes Permanentes -que ahora dirige Eduardo Duhalde- y la posible formación de un Parlamento del Mercosur, un organismo que por ahora parece ser una repartición más burocrática que efectiva.
Otro tema que se discutió en Brasilia ayer es la posibilidad seria de instrumentar aportes de los países miembros del bloque para que sirva para atender crisis macroeconómicas y, eventualmente, desajustes comerciales. Este punto es, por lejos, donde menos acuerdos hay, ya que ni la Argentina, ni Brasil, ni Paraguay ni Uruguay se ponen de acuerdo sobre cuánto dinero debe aportar cada uno.
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