Baja la producción de gas y frenan ventas a Chile

Economía

El gobierno decidió frenar las exportaciones de gas a Chile por lo menos por ahora. En este mes, de temperaturas benignas en nuestro país, se vendió alrededor de 2,2 millones de metros cúbicos diarios, con los que se cubre la demanda domiciliaria de la zona central de Chile y sólo queda un pequeño excedente para industrias.

No es todavía una resolución formal del gobierno de Néstor Kirchner. El tema se viene manejando mediante llamadas telefónicas a las transportadoras de gas, pero revelaría que se está empezando a pensar que si el gas escasea y no se encuentran reservas nuevas, no es conveniente seguir exportándolo y es mejor guardarlo bajo tierra para cuando se necesite.

De todas formas, si esta decisión se confirma en el tiempo, parece que haría falta una resolución más formal para evitar que sigan avanzando los juicios de las empresas chilenas contra las petroleras que operan en el país.

Chile tiene contratado en total unos 25 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales venía recibiendo en los meses no invernales, un promedio de 15 a 18 millones, desde 2004, cuando se sabe que la Argentina entró en crisis energética y se advirtió que no se estaban reponiendo las reservas de gas.

Del total contratado, 2,7 millones de metros cúbicos diarios correspondían a la empresa canadiense Methanex que instaló cuatro plantas en el sur de Chile para usar el gas argentino y la salida por el Océano Pacífico, además probablemente de una mayor seguridad aportada por el régimen político chileno. Methanex -el caso más claro de la falta de políticas de largo plazo en nuestro país- industrializa el gas argentino, que recibió a precio irrisorio durante años, y lo termina exportando, convertido en metanol, quince veces más caro.

En los datos suministrados por el Enargas se advierte que, en oposición, las exportaciones a Uruguay rondan unos 395.000 metros cúbicos diarios, frente a una capacidad contratada de 140.000, lo que se explica por los acuerdos de intercambio de electricidad por gas, cerrados por la Secretaría de Energía de Daniel Cameron. En los próximos meses, también se incrementarán las ventas a Brasil, con los que se terminará pagando la electricidad importada de ese país durante el último invierno.

Otro dato significativo es que las importaciones de Bolivia no llegan a 2 millones de metros cúbicos diarios, demostrando las dificultades de Evo Morales para conseguir inversores que extraigan el gas. Esa situación sigue abriendo serias dudas sobre el proyecto del gasoducto del nordeste y la posibilidad de subir las compras a Bolivia hasta 27,7 millones diarios.

La caída de la importación explica también el recorte de las exportaciones a Chile.
Desde 2005 por lo menos, se considera que el gas boliviano debe compensar las ventas al país trasandino.

La baja de la producción en Bolivia es un límite real que el gobierno no se atreve a admitir en público. El otro es la declinación de los yacimientos y la ausencia de descubrimiento de nuevas reservas. En este momento, también según la información del Enargas, están ingresando a los gasoductos troncales alrededor de 102 millones de metros cúbicos diarios y se exportan en total 2,6 millones. Si se vendieran al exterior 15 millones como en octubre del año pasado, el país estaría produciendo 120 millones de metros cúbicos por día.

Pero en octubre de 2006 se estaban produciendo 141 millones de metros cúbicos diarios, lo que significa que si no se frenaran las exportaciones a Chile, se notaría que la producción de gas tiene una baja de alrededor de 15%, lo que de hecho justifica la decisión del gobierno, aunque se ha tomado de una manera poco prolija.

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