Con este escenario, el ganado en pie comenzó a caer tanto en las ventas directas en campo (que logran mejores precios) como en el Mercado de Hacienda de Liniers, que acumula paulatina disminución de la oferta.
Lo cierto es que el comercio minorista comenzó la semana con alguna señal de disminución de precios impulsada desde los mismo frigoríficos proveedores.
El consumo interno es en 80% el formador de precios de la carne en pie y la demanda se encuentra francamente deprimida (ronda en 57/58) mientras las exportaciones crecen en comparación al año pasado pero aún están lejos de recuperar el nivel anterior a 2000. Con este marco, si la cadena de la carne logra aumentar el volumen de carne que destina al mercado interno -si aumenta el consumo incentivado por precios más bajos-logrará optimizar sus márgenes e integrar mejor el precio que recibe por la hacienda.
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