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La reunión del banco se celebrará de forma extraordinaria en Maastricht, coincidiendo con el décimo aniversario de la firma del Tratado de la Unión Europea, el documento que lleva el nombre de esta ciudad.
Según datos provisionales, la inflación de la eurozona alcanzó en enero el 2,5 por ciento, cuatro décimas más que en diciembre, lo que los expertos achacaron más a factores como el aumento del consumo de combustible en invierno o la subida de los impuestos en algunos países que a la introducción del nuevo efectivo.
Los expertos piensan que el aumento de la inflación será provisional y no dudan de que ésta tenderá a bajar durante el año por debajo del 2 por ciento, pero afirman que un descenso de las tasas en este momento favorecería otro repunte inflacionista.
Michael Schubert, experto del banco alemán Commerzbank, dijo a EFE que no espera que el BCE baje este jueves los intereses, ya que los últimos indicadores coyunturales han sido muy positivos y no hay una gran necesidad de abaratar el dinero para reactivar la economía.
El banco central europeo ha dado últimas semanas señales contrarias a una bajada de los tipos a corto plazo.
Así, el presidente del Bundesbank alemán y miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Ernst Welteke, afirmó en una entrevista con en la prensa portuguesa que en este momento "no son necesarias bajadas de los tipos".
"Deberíamos esperar a los acontecimientos futuros para tomar nuevas decisiones", aseguró Welteke.
Por otra parte, el BCE señalaba en su último boletín mensual que las tasas son en este momento "adecuadas" para garantizar la estabilidad de los precios a medio plazo y que el elevado crecimiento de la masa monetaria no supone ningún riesgo de inflación.
La masa monetaria creció en diciembre un 8 por ciento, una cifra muy alejada del valor de 4,5 por ciento que recomienda el BCE. Sin embargo, el banco ha considerado normal esta tendencia por la incertidumbre existente en los mercados financieros y el deseo de los inversores de mantener líquidos sus activos.
Pese a no esperar una bajada del precio del dinero este jueves, la mayor parte de los expertos cree que el BCE se decidirá a reducir de nuevo las tasas en los próximos meses con el fin de reanimar el crecimiento de la economía.
Aunque la coyuntura ha mostrado señales de recuperación, numerosos analistas creen que el despegue económico aún no está asegurado, lo que unido a la previsible caída de la inflación da al banco europeo margen de maniobra para volver a abaratar el dinero.
El economista jefe del BCE, Otmar Issing, dijo recientemente que la fortaleza de la actual recuperación "aún es insegura".
Algunos expertos, que se basan en la elevada cantidad de dinero en circulación, han apuntado que, después de bajar, los tipos volverán a subir a medio plazo.
Así lo indica Allan Sauderson, del grupo de analistas Eurozone Advisors, que asegura que en el pasado ha habido ocasiones en las que tanto el BCE como anteriormente el Bundesbank han elevado los intereses cuando la inflación era baja y la cantidad de dinero en circulación era alta.
La reunión de mañana del BCE tiene lugar en un momento de acusada debilidad del euro, que no logra afianzarse sobre los 87 centavos de dólar.
La divisa europea se cambiaba hacia las 15.00 horas GMT de hoy a dólares, frente a los 0,8664 dólares en los que el BCE fijó hoy el cambio oficial.
Schubert considera que la debilidad de la moneda única "se debe más a causas estadounidenses que europeas" y destacó que el dólar se está fortaleciendo no sólo frente al euro, sino también frente a otras divisas.
Para este economista, la coyuntura estadounidense se está recuperando más rápido y con más fuerza que la europea, lo que repercutirá en una prolongada debilidad del euro.
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