Se ha borrado toda esperanza de alcanzar un pronto acuerdo con el FMI sobre la deuda argentina por la dilación del Congreso en aprobar las leyes económicas reclamadas por el organismo, dijeron expertos de entidades alemanas. "Las reacciones a la situación no tiene parangón histórico", dijo María Laura Lanzeni del Deutsche Bank Research. "En otros países ya se habría dado un rápido giro de timón y se habrían introducido medidas para alcanzar la estabilidad económica", agregó.
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"Me temo que esta situación continuará así por más tiempo, porque para los políticos argentinos la evolución no parece ser lo suficientemente grave como para moverlos a cambiar de postura", opinó un analista del Bayerische Hypo-Vereinsbank, el segundo banco comercial más importante de Alemania, con representaciones en Buenos Aires y otras importantes capitales latinoamericanas.
Los expertos de esta institución así como los del Deutsche Bank y Dresdner Bank Lateinamerika coincidieron en que la crisis argentina carece de precedentes por la proporción extrema que ha alcanzado y la forma como sus políticos enfrentan el problema.
"Las reacciones a la situación no tiene parangón histórico", dijo María Laura Lanzeni del Deutsche Bank Research. "En otros países ya se habría dado un rápido giro de timón y se habrían introducido medidas para alcanzar la estabilidad económica". Pero este no parece ser el caso de Argentina, donde sus dirigentes "piensan todavía que este es un problema que puede arreglarse pronto".
La banca alemana no se ha visto sorprendida por la resistencia de los políticos a aprobar las leyes sobre subversión económica y de quiebras, ni por la abrupta caída de la recaudación impositiva. "Esperábamos que fuera mayor todavía", afirmó Lanzeni.
Tampoco creen los analistas que se cumplan los ambiciosos objetivos que se han propuesto los gobernadores de las provincias y el gobierno del presidente Eduardo Duhalde en el acuerdo firmado en abril para reducir el déficit fiscal.
"Todo esto redobla nuestras preocupaciones, pero algo todavía más grave nos parece el enfrentamiento entre el poder judicial y el ejecutivo en Argentina en el tema de los depósitos de los ahorristas", afirmó Guenter Koehne, analista de riesgos del Dresdner Bank Lateinamerika. "Esto es una bomba de tiempo", agregó.
El mercado de divisas sigue controlado por las autoridades monetarias, ante el temor de que una libre flotación genuina del peso frente al dolar conduzca rápidamente al colapso del país.
"El gobierno de Duhalde parece tener los pies de barro, el poder sigue en manos de las provincias, y no parece moverse en una dirección positiva", agregó Koehne.
A corto y mediano plazo las perspectivas en Argentina podrían ser mucho más oscuras todavía, debido a que los políticos -temiendo que una solución de choque pueda traer males mayores a sus posibilidades electorales- continuarán propiciando el hundimiento del país en su propia crisis estructural sin aventurar grandes reformas, opinaron los expertos económicos alemanes.
Dudan seriamente los analistas de que esta "política de remiendos" pueda resistir hasta finales de octubre de 2003, cuando deberían celebrarse nuevas elecciones presidenciales.
A muy largo plazo estiman que tal vez Argentina experimente finalmente una renovación de su clase dirigente con el ingreso de políticos jóvenes y más capaces que los actuales, "sin los lastres históricos que acusan los que ocupan ahora los diferentes estamentos de poder".
Los "políticos establecidos" se encuentran ante un verdadero dilema. Por un lado, las expectativas de la población, la presión social ante la creciente pobreza; y por otro, las exigencias de los expertos económicos, inversionistas extranjeros y organismos internacionales. "Entre estas dos campanas se mueven las decisiones de los políticos actualmente". De ahí que no se advierta una línea clara y coherente en la futura política económica a seguir, concluyeron.
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