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La decepcionante propuesta (para los tenedores de bonos) de Roberto Lavagna no enfrió los ánimos de los inversores bursátiles. Al contrario, sumó el dinero de las AFJP, que se volcaron a las acciones tras la debacle de los bonos de la deuda externa. Si bien la Bolsa es un mercado chico que mueve menos de $ 40 millones diarios, acumuló ganancias promedio de 16 por ciento en pesos y 18 por ciento en dólares, si se toma el índice Merval de las acciones líderes. Este índice está cerca de su nivel histórico más alto en pesos, no así en dólares.
Curiosamente, la propuesta de Lavagna ayudó al papel de la empresa que más dificultades tiene: Comercial del Plata. Ellos habían hecho una propuesta de quita de 65 por ciento de sus obligaciones negociables que se consideró exagerada en su momento. Después de la oferta de Lavagna en Dubai, la negociación de Comercial del Plata fue mejor vista por los inversores, de allí que sus acciones en el mes subieran nada menos que 40,85 por ciento.
Atanor, por su parte, vio mejorar el precio de sus acciones en 23,51 por ciento. Esta empresa, aun en los peores momentos de la Argentina, tuvo balances positivos. Tiene un buen management y se dedica a los agroquímicos -exporta gran parte-, con lo que su rentabilidad tras la devaluación mejoró notoriamente.
Todas las series de BODEN comenzaron a subir fuerte después de Dubai, ya que, al estar activos, fuera del default, los inversores apuntaron hacia ellos. El BODEN 2008 fue el de mejor performance al avanzar 6,29 por ciento.
Otros bonos de la deuda externa, que aún están activos, como los BOCON, con los que el Estado paga deuda atrasada a sus proveedores, tuvieron subas excepcionales que superaron 12 por ciento en algunas series. Hay que aclarar que mueven un volumen muy bajo. Entre los bonos defaulteados, el que consiguió subir fue el FRB (6,29 por ciento), el único de los tres bonos Brady que no tiene garantía de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El resto de los bonos de la deuda tuvo fuertes bajas de hasta 16 por ciento, como el BOCON PRO6.
El oro subió más de 2 por ciento en dólares en el mundo, pero, como la divisa en la Argentina cayó 1,68 por ciento contra el peso, la onza quedó arriba nada más que 1,25 por ciento en pesos.
Al final de la lista están los plazos fijos, cuyos rendimientos cada vez son menos atractivos, particularmente a 30 días, donde los bancos pagan 0,3 por ciento mensual. La tasa mejora a medida que se deposita a más largo plazo. A pesar de los bajos rendimientos, el volumen de depósitos a plazo creció más de $ 400 millones en setiembre.
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