La proyección de producción de crudo para este año representaría un aumento superior a 220.000 bpd (16,9 por ciento) frente a la producción promedio de 1,3 millones alcanzada en 2001 por la estatal Petrobras.
Menos del 20 por ciento del petróleo que consume Brasil es importado, observó el presidente al mostrar su satisfacción por un modelo energético que llevó al país a elevar su producción propia en un 119 por ciento en siete años.
El segundo mandato de Cardoso concluye este año. Para octubre han sido convocadas las elecciones generales de las que saldrá su sustituto, quien asumirá en enero del 2003.
De los 850.000 bpd de crudo que todavía importa Brasil, la mayor parte proviene de Argentina, Venezuela y Arabia Saudí.
Petrobras, la mayor empresa de Brasil, pretende alcanzar en el 2005 una producción de 1,9 millones de bpd, con lo que lograría abastecer el mercado nacional, y el país podría suspender por completo sus importaciones de crudo y mejorar su balanza comercial.
En su extenso territorio, Brasil posee importantes reservas de crudo estimadas en 8.100 millones de barriles.
Petrobras, empresa en la que el Estado conserva más del 51 por ciento de las acciones, es una de las mayores compañías petroleras del mundo, según destacó el mandatario en su discurso.
Cardoso recordó que en su Gobierno "quebró el monopolio de Petrobras y permitió la democratización del sector petrolero", con la reciente apertura de las áreas de exploración y producción a la participación de empresas extranjeras.
Brasil atraviesa una crisis energética que en 2001 obligó al Gobierno a racionar el suministro eléctrico y golpeó aún más la popularidad de Cardoso, criticado por lo que ha sido considerado una falta de previsión de su administración.
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