El Gobierno de Brasil no tendrá que adoptar nuevas medidas de estímulo económico, pero sigue atento al desarrollo de todos los sectores, dijo el ministro de Hacienda, Guido Mantega.
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"Creo que no serán necesarias nuevas medidas (...) esa fue una medida puntual", dijo, refiriéndose a la decisión anunciada poco antes de extender hasta el 31 de marzo la exención de la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (Cofins) para el sector de motocicletas.
Además, se dispusieron 3.000 millones de reales adicionales para la compra de esos vehículos a través del Banco do Brasil y del banco Caixa Económica Federal.
Todas las medidas de estímulo económico adoptadas por el Gobierno este año resultaron en una pérdida de recaudación impositiva de 12.000 millones de reales (unos 6.700 millones de dólares), afirmó Mantega, considerando la renuncia fiscal de 54 millones de reales por la exención al sector de motocicletas.
El ministro afirmó que sólo dos sectores de la economía brasileña no se habían recuperado totalmente. Uno de ellos es el de motos, ayudado con la medida anunciada.
Hace tres semanas, Mantega también anunció una tasa cero de Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para el sector de muebles, en vigor también hasta el 31 de marzo.
Otros segmentos de la economía beneficiados con la exención impositiva, como la industria automotriz y de electrodomésticos de línea blanca, ya muestran señales de recuperación, según el ministro.
Como ejemplo, el titular de Hacienda citó los más de 1,3 millones de puestos de trabajo formales creados en Brasil este año hasta noviembre y consideró que el Gobierno podría desactivar algunos incentivos fiscales en el 2010.
"Creo que no serán necesarias nuevas medidas (...) No puedo decir categóricamente que no vamos a tomar nuevas medidas si surgieran nuevos problemas sectoriales, pero creo que tenemos un año tranquilo por delante", dijo.
Mantega aseguró que Brasil ya está creciendo a un ritmo de cerca del 5 por ciento al año, tendencia que sería mantenida a lo largo del 2010.
El ministro consideró además que la instauración en octubre de un Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) de un 2 por ciento sobre inversiones extranjeras en acciones e instrumentos de renta fija produjo el efecto deseado, pues frenó el proceso de valorización del real ante el dólar.
"Corregimos el exceso que se estaba cometiendo. Vamos por el camino correcto", afirmó, agregando que no trabaja con una meta específica de tipo de cambio.
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