Rio de Janeiro (ANSA) - Las compras de productos importados realizadas por empresas brasileñas al exterior bajarán a partir de 2009 en hasta u$s 9.000 millones, a causa de la valorización del dólar ante el real como consecuencia de la crisis financiera internacional. También como consecuencia de la crisis global, 56% de los brasileños decidió « recortar» sus gastos para las fiestas navideñas.
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La suba de la divisa norteamericana, 45% en tres meses, deberá estimular el cambio de insumos importados por productos nacionales en sectores como las industrias químicas, siderúrgicas, textiles y de muebles, además de alimentos y automóviles.
Ese cambio se traduce en por lo menos u$s 9.000 millones más en insumos del mercadointerno, según estimaciones de asociaciones y sindicatos.
En el caso de la industria textil, fabricantes de ropas y accesorios importaron este año u$s 1.167 millones en fibras, hilos y tejidos.
Un fabricante de ropa interior masculina en Rio de Janeiro suspendió este mes la importación de poliéster desde China, materia prima de sus productos, y lo sustituirá por un algodón nacional.
Sustitución
«La industria brasileña no tiene precios competitivos para el poliéster. Entonces, vamos a comprar algodón en el mercado interno y promover la sustitución», afirmó Ricardo Moraes, socio de la empresa O Globo.
La valorización del dólar pasó de 1,55 real, en su menor cotización en el año, el 4 de agosto pasado, a 2,27 reales, el viernes.
También sobre la crisis financiera global en curso una pesquisa realizada en las principales capitales del país reveló ayer que 46% de los brasileños cree que la crisis « afectará» sus planes para 2009.
De acuerdo con el informe de la consultora TNS Inter-Sciense, 40% de los consultados reveló haber decidido « reducir» sus gastos en hasta 70%, en vistas a las fiestas navideñas de diciembre.
Según Ivani Rossi, directorade planeamiento de la consultora, la fuerte retracción en la Bolsa de Valores de San Pablo y los recortes en la producción realizados por las empresas «tienen un impacto psicológico negativo».
«El consumidor brasileño está reaccionando en todos los sectores con miedo, sobre todo, al desempleo. El actual momento es de suspensión del consumo», evaluó Rossi.
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