Esa baja representa una pérdida aproximada de 160 millones de dólares en la cuenta de turismo de Brasil, donde cada argentino gasta en promedio 520 dólares en su visita.
El verano del sur brasileño no tuvo en los últimos meses el tradicional acento argentino, desde que el largo feriado bancario decretado por el gobierno argentino y la limitación del acceso a las cuentas se tradujeron en una destacada anulación de reservas.
«La ocupación hotelera por argentinos no llega a 20%», lamentó el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles (ABIH) de Santa Catarina (Sur),
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