Del análisis del IGA se desprende que desde comienzos del año la actividad general tuvo una importante caída en los primeros meses, pero que desde junio detuvo su contracción y oscila en torno de los valores de mayo, sin una tendencia definida aún.
Por ejemplo, los sectores productores de bienes, luego de caer en el primer trimestre, tuvieron una pequeña recuperación que los volvió a colocar en los niveles de diciembre del año pasado, donde se encuentran ahora. «Esto fue el resultado del comportamiento de la industria manufacturera, que es uno de los sectores que más se ve favorecido por la devaluación», explica el informe de Ferreres.
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