19 de septiembre 2005 - 00:00

"Buenos tiempos no duran para siempre"

Importantes definiciones surgieron del encuentro anual en Córdoba de la Fundación Mediterránea. Es uno de los eventos más importantes del año en ese sentido y contó con la presencia de empresarios de diferentes sectores. Entre los economistas asistentes sobresalieron las presencias de Guillermo Perry (Banco Mundial) y de Guillermo Mondino (Lehman Brothers). En entrevistas con este diario, hablaron sobre los riesgos y las amenazas a la actual bonanza económica a tener en cuenta.

Guillermo Perry
Guillermo Perry
Según Guillermo Perry, el equipo económico debería empezar a sondear la alternativa de una mayor «flexibilidad cambiaria». Para el economista jefe de América latina y el Caribe del Banco Mundial, sería una decisión «razonable» para que no haya más presiones inflacionarias. Recomienda además prudencia en cuanto al gasto público y advirtió que «los buenos tiempos no duran toda la vida».

Periodista:
¿Le preocupa el crecimiento del gasto público en la Argentina?

Guillermo Perry: En buenos momentos como éstos hay que tener cuidado de no hacer crecer exageradamente el gasto público, sobre todo el corriente. Los buenos tiempos no duran toda la vida y llega el momento en que cualquier problema internacional puede hacer que se agudice el problema y deba ajustarse. Igualmente veo que en este período toda América latina, y particularmente la Argentina ha sido más cuidadosa que en otros períodos de boom del pasado.


P.:
Cree que tener un tipo de cambio alto trae problemas?

G.P.: Lo importante es que el tipo de cambio sea competitivo. De lo contrario da una señal a los inversores de que no hay riesgo cambiario y eso lleva a malas decisiones de inversión. Pero al mantener el tipo de cambio artificialmente alto aparecen las presiones inflacionarias como se ha estado viendo. Es muy difícil para el Banco Central porque tiene que acumular muchas reservas y esterilizar a un costo muy alto. Por eso sería más razonable un poco más de flexibilidad cambiaria.


• Flotación

P.: ¿Una verdadera flotación?

G.P.: Tampoco creo que deba dejarse hacer una flotación pura. La historia nos ha enseñado que tratar de mantener muy fijo el tipo de cambio no es bueno.


P.:
¿Cómo observa los acuerdos de precios que el gobierno alcanzó con empresarios?

G.P.: Es la «segunda mejor» opción. O sea que hay una «primera mejor» que es no crearse uno mismo las presiones inflacionarias, por ejemplo por este manejo cambiario, que lo obliguen a recurrir a estos acuerdos.


P.:
¿Cree que el superávit fiscal está garantizado?

G.P.: En estas materias casi nunca hay nada garantizado. Tal vez el único país en el que podríamos estar muy seguros de que la política fiscal puede seguir siendoestable es Chile, que lleva más de 20 años con reglas muy claras. En otros países también tener una política fiscal prudente se convirtió en algo que no se discute, como en México, Perú y Brasil. La Argentina está acercándose a esa situación. Pero el país no se puede volver a dar el lujo de aflojar la política fiscal porque cada vez que lo hizo tuvo consecuencias muy lamentables.


P.:
¿Cree que la Argentina necesita del acuerdo con FMI?

G.P.: Lo fundamental para la Argentina es tener una buena macro y una buena micro, con o sin acuerdo con el FMI. Uno necesita del acuerdo con el Fondo en los momentos de crisis pero el Fondo no está hecho para que uno se mantenga en acuerdo indefinidamente. En el campo micro sí hay muchas cosas por hacer, si se quiere mantener el crecimiento, hay tareas pendientes.


• Reglas de juego

P.: ¿La más urgente?

G.P.: Es el tema de la regulación, las reglas del juegopara las inversiones sobre todo en los sectores que son más duros a largo plazo, como son los servicios públicos.


P.:
¿Cómo sigue la relación entre la Argentina y el Banco Mundial luego de los enfrentamientos entre el gobierno y el FMI?

G.P.: Nosotros podemos, como lo estamos haciendo, mantener los préstamos de inversión (vinculados con programas y proyectos específicos) en el campo social que tuvimos durante la crisis. Lo que nosotros no podemos hacer por estatuto es dar préstamos de desembolso rápido mientras no haya un acuerdo con el Fondo o una posición de que no hay discrepancias sobre el manejo macroeconómico aún sin acuerdo. Igualmente la Argentina no los necesita. Diría que la relación con el Banco Mundial sigue muy normal.

 
Entrevista de Florencia Lendoiro

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