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Tal como estaba planteado en enero, el gobierno necesita los fondos en forma inmediata, y no puede esperar a que las retenciones se liquiden mensualmente al ritmo de la exportación. Informate más
El anticipo de las retenciones por un monto de 1.300 millones de dólares fue un proyecto que propiciaron las petroleras en enero, cuando Capitanich les planteó la urgencia financiera del gobierno. Luego el proyecto se consideró «ventajoso» para las empresas, y éstas contraofertaron el impuesto en boca de pozo con una tasa de 8% para un precio internacional del crudo de u$s 20 por barril.
El adelanto de las retenciones, unido a su reducción gradual, conviene a las empresas, porque les da certidumbre a su negocio de la exportación. Ponen fondos ahora, pero saben que si aumentan las exportaciones, porque hay mayor excedente en el mercado interno o porque invierten más, el flujo de fondos futuros lo tienen asegurado.
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