27 de junio 2002 - 00:00

Central apuesta que llega dinero de FMI

El programa monetario para el segundo semestre del año, que fue aprobado ayer por el directorio del Banco Central, incluye importantes desembolsos en efectivo del FMI para sostenerse.

En caso de no conseguirse ese apoyo del organismo internacional, que debería ubicarse en no menos de u$s 2.000 millones, naufragarían todos los supuestos
. Entre otras cosas, se estima que el tipo de cambio se ubicará entre $ 3,60 y $ 3,90. Desde ya, sin la llegada de ese aporte fresco, resultaría muy difícil intentar sostener la cotización en esos niveles.

El programa fue presentado ayer por el nuevo presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, al jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof. De la reunión también participaron los directores Ricardo Branda, Augusto Magliano y Jorge Levi. El informe, a su vez, llegará a las correspondientes comisiones del Congreso, para su aprobación en las próximas semanas.

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, reiteró en varias oportunidades que sólo busca refinanciar vencimientos con los organismos multilaterales. Pero el detalle del programa, que establece entre otras cosas la emisión hasta fin de año, demuestra que sí se requerirá ayuda del FMI para fortalecer las reservas, que orillan los u$s 9.700 millones.

Concretamente, se supone que el Fondo devolverá unos u$s 1.200 millones a la Argentina, que es la suma que utilizó el Banco Central para pagar vencimientos a organismos internacionales en lo que va de 2002.

Incluso el ex presidente del Banco Central, Mario Blejer, reconoció en una entrevista al diario «El País» esta estrategia: «Si conseguimos refinanciar vencimientos, va de suyo que también nos devolverán al Banco Central el dinero utilizado para cancelar deuda», señaló.

El programa monetario también plantea un supuesto muy fuerte: que el FMI pondrá los dólares necesarios para cubrir el déficit hasta fin de año. Esto es así porque sólo habrá $ 300 millones de emisión del Central para cubrir al Tesoro. El resto del déficit debería ser financiado por el FMI.

Sólo las provincias presentarían un rojo cercano a los $ 3.000 millones. La apuesta de Lavagna es conseguir unos u$s 800 millones frescos del Fondo, que alcanzarían para hacer frente a ese rojo. Este dinero no iría a las reservas, sino que sería utilizado directamente para vender en el mercado y obtener los pesos necesarios para cubrir la brecha.

Estos son los principales lineamientos del programa moque abarca sólo el segundo semestre de netario, 2002:

• Emisión bruta para bancos y el Estado: llegará a los $ 7.000 millones. La mayor parte será para cubrir la salida de depósitos bancarios y apenas $ 300 millones serán adelantos al Tesoro. No está previsto un solo peso para la compra de casas y autos a través de la recompra de bonos.

• Colocación de Lebac:
el objetivo es más que ambicioso, ya que se prevé absorber a través de las Letras del Banco Central $ 2.850 millones en los próximos seis meses.

• Emisión neta:
considerando la emisión prevista y su posterior absorción a través de bonos, la cifra neta para el próximo semestre llegaría a los $ 4.200 millones. Esta cifra debe sumarse a los $ 7.200 millones emitidos en lo que va del año, lo que daría un total para todo 2002 cercano a los $ 11.500 millones.

• Venta de reservas:
llega a u$s 1.500 millones en lo que resta del año. Se utilizarán para absorber los pesos sobrantes debido a la emisión monetaria.

• Piso de reservas:
será de u$s 9.000 millones. Por debajo de ese nivel el BCRA no vendería más para controlar el dólar. Pero los supuestos asumen que en ningún momento se cruzará ese mínimo. Todo cierra siempre y cuando aporte u$s 1.200 millones frescos.

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