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10 de marzo 2008 - 00:00

Chávez se quejó de Lula ante Cristina

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Hugo Chávez se sinceró ante Cristina de Kirchner y reconoció que mantiene por estos días una fría relación con Luiz Inácio Lula da Silva. Fue cuando los presidentes de la Argentina y Venezuela hablaban en Caracas sobre los retrasos en el cronograma de ingreso del país caribeño al Mercosur. En ese momento, durante la no muy larga entrevista (para las costumbres del jefe de Estado caraqueño) que ambos mantuvieron en Miraflores, que Chávez dijo que la culpa de la falta de avances en el tema se debía al visible poco apuro que el Congreso brasileño tiene en aprobar la entrada de Venezuela al bloque. Allí la Presidente recomendó hablar directamente con Lula, pero el bolivariano reconoció incluso que el brasileño tenía últimamente poca predisposición a levantarle el teléfono.

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Luego vino una promesa de Cristina de Kirchner de tratar de intervenir ante el brasileño y mediar una entrevista en Lima entre Lula, Chávez y la Presidente en la próxima cumbre de los países sudamericanos y la Unión Europea del 15 de mayo en Perú.

  • Peligro

  • Lo que quedó así claro para la delegación argentina que viajó con la Presidente por Venezuela, Haití y República Dominicana entre el miércoles y el sábado pasado es que las relaciones entre Venezuela y Brasil pasan por un mal momento, que puede hacer peligrar la intención de Cristina de Kirchner de lograr que en la próxima cumbre del Mercosur se defina el ingreso de Venezuela como quinto socio del bloque.

    A pedido especial de la Presidente, se hizo en el avión oficial argentino un listado de los temas que separan hoy a Chávez de Lula da Silva. Fundamentalmente se encontraron cuatro capítulos.   

  • Durante la crisis entre Venezuela y Ecuador y Colombia, el brasileño consideró más que peligrosas las movilizaciones de tropas que implementó Chávez y que generaron más tensión en la región. Decidió entonces Lula dejar de atender las llamadas del bolivariano y delegó estas gestiones en Cristina de Kirchner, que además representaría al Mercosur en la reunión del Grupo de Rio. Lula sí habló con Alvaro Uribe y Rafael Correa, además de con Cristina de Kirchner y la chilena Michelle Bachelet, porque consideró que los países en conflicto eran Colombia y Ecuador. Lula tambiénvetó el pedido del uruguayo Tabaré Vázquez de concertaren Buenos Aires una reunión de urgencia del bloque, porque consideró que Colombia y Ecuador no son socios del proyecto. En Brasilia se consideró que en realidad no quería avalar las acciones de Caracas sobre el conflicto.   

  • En teoría, hoy debería estar haciéndose en Caracas el lanzamiento oficial del proyectode Chávez de lanzar definitivamente el Banco del Sur, ya que esto era lo que se había prometido el 9 de diciembre en Buenos Aires, en un acto con varios presidentes a un día de la asunción de Cristina de Kirchner. Allí, desde la Casa Rosada y en el último acto de Néstor Kirchner, se prometía que en 90 días (vencieron ayer) el banco sería una realidad. Lo concreto es que Lula vetó la intención de Chávez de operar bajo la fórmula de «un país-un voto», pero con la condición de que Brasil aportara la mayor parte del capital. Tampoco Brasil y Venezuela se ponen de acuerdo sobre el destino de los préstamos, ya que Lula quiere que sea para inversiones y proyectos que incluyan al capital privado y Chávez para proyectos de infraestructura. La falta de avances hizo que Lula directamente se desentendiera en las últimas semanas de las negociaciones, y que el Banco del Sur y su capital inicial de más de u$s 8.000 millones, una de las mayores ambiciones del bolivariano, quedara estancado hasta nuevo aviso.

  • Cristina de Kirchner quería que en junio, en la cumbre en la Argentina del Mercosur, Chávez tuviera su momento con la confirmación de su ingreso de Venezuela al bloque. Sin embargo, los Congresos de Brasil y Paraguay no aprobaron este paso, con lo cual el proyecto está congelado. Para Chávez, se trata de una falta de compromiso para la llegada del quinto socio. El venezolano suele enumerar la cantidad de proyectos que el Legislativo aprobó en este período después de la insistencia de Lula para que avancen en el Congreso, incluyendo una ley para beneficiar las inversiones norteamericanas de biocombustibles. Lo que en realidad cree el bolivariano es que Lula no tiene intenciones de acelerar este tratamiento, y que quiere ver cómo se desenvuelven las condiciones políticas en Venezuela.

  • Chávez, en privado, asegura que el fracaso del proyecto del Gasoducto del Sud, una megaobra que debería unir el sur venezolano con la Argentina pasando por medio Amazonas, se debe a que Lula nunca aprobó la idea bolivariana. Recuerda el venezolano que Lula puso como condición fundamental que parte de los más de u$s 3.000 millones que costaría el gasoducto fueran aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sabiendo que era una condición inaceptable para el bolivariano.

    Sucede que esa entidad está dirigida por el colombiano Luis Alberto Moreno, persona a la que Chávez considera un empleado de Estados Unidos (como a todo el BID), con lo que su intervención nunca hubiera sido avalada en Caracas. Brasilia dijo siempre que la presencia del BID era fundamental para garantizar la transparencia y viabilidad del proyecto.
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