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11 de julio 2006 - 00:00

Chile insiste en que la Argentina atenta contra la integración

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Chile insistió hoy en que la Argentina atenta contra la integración al subir el valor de los combustibles a los extranjeros y la presidenta Michelle Bachelet anunció que planteará el tema en la próxima reunión del Mercosur.

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"Los países pueden tomar todas las decisiones internas, pero a nosotros no nos parece una decisión comprensible ni que vaya en la dirección de la mayor integración", dijo Bachelet. "Será una materia que conversaremos entonces con los distintos presidentes" en la próxima reunión del Mercado Común del Sur (Mercosur), que se realizará en dos semanas en la ciudad argentina de Córdoba", agregó la mandataria.

La decisión de aumentar el precio de los combustibles a los extranjeros en las zonas fronterizas, anunciada el lunes, se suma a la anunciada alza en el precio del gas natural que la Argentina envía a Chile, tras la firma de un acuerdo con Bolivia.

La Argentina es el único abastecedor de gas natural de Chile, que lo utiliza para alimentar una vasta red de gasoductos y consumidores residenciales, además de generar casi el 47% de la electricidad que consume.

El acuerdo firmado hace 10 días por los presidentes Néstor Kirchner, y Evo Morales, de Bolivia, supone un aumento del 56% en el valor del gas natural boliviano enviado al mercado argentino. Ese incremento sería traspasado a Chile con fórmulas que aún estudian las autoridades de los dos países, pero que analistas chilenos estiman será superior al 35%, que se traduciría a su vez en un alza en las boletas eléctricas del 20%.

El alza en el valor de los combustibles a los automóviles extranjeros fue informada el lunes por el secretario de Energía argentino, Daniel Cameron, quien explicó que apunta a atenuar el exceso de demanda que existe en las zonas limítrofes, debido a su precio más bajo.

La medida afecta directamente a los chilenos que habitan en zonas cercanas a la extensa frontera común de más de 3.500 km y a los transportistas internacionales. La medida tomó además por sorpresa a las autoridades chilenas, dijo este martes el canciller Alejandro Foxley.

Recién el viernes la ministra de Minería y Energía chilena, Karen Poniachik, y el vicecanciller, Alberto van Klaveren, viajaron a Buenos Aires para evaluar la situación del suministro y los precios del gas natural que Argentina vende a Chile, sin que fueran advertidos sobre el aumento en los combustibles.

"Habríamos esperado que se les informara", dijo Foxley, quien agregó que la decisión argentina "no tiene una explicación muy razonable desde el punto de vista del público en general".

Foxley también consideró que la medida atenta contra el ánimo de integración y advirtió que va a complicar la relación bilateral con Chile. "Hoy día tenemos nosotros un ánimo de una integración al máximo nivel posible, pero no cabe duda de que este tipo de medidas va a dificultar las cosas, a crear un ambiente que no es el más propicio", dijo a Radio Cooperativa.

La medida indignó también a los partidos de oposición. El presidente de la ultra conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, pidió al gobierno una reacción más enérgica. "No podemos aceptar que así se trate a nuestros nacionales", dijo Larraín, en alusión a los turistas y transportistas que serán afectados cuando crucen la frontera.

Por su parte el senador del partido Renovación Nacional, Sergio Romero, calificó como "delicada" la situación y también urgió al gobierno a "reaccionar" ante la medida argentina.

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