La francesa Accor mató al mensajero: la firma de vales de comida y hotelería, involucrada en la escandalosa denuncia del diputado por la CGT Héctor Recalde, anunció ayer el despido de Santiago Lynch, el directivo de la empresa que habría ofrecido diversas sumas de dinero al hijo de Recalde.
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El mismo comunicado en otro intentodesesperado por despegar del escándalo incluye al final un párrafo más que significativo, cuando afirma que «Accor ratifica su compromiso de inversión de largo plazo en la Argentina, principalmente para el desarrollo de la hotelería». Si a este pasaje de la carta enviada a los medios se le suma su voluntad de cancelar su asociación a la CEVAS (la cámara que agrupa a los emisores de vales de comida), parecería un preanuncio de que abandonarán este negocio en el futuro cercano, un poco en previsión de que la «ley Recalde» los dejará sin actividad, y otro para no quedar involucrados en una actividad que pasó a ser escandalosa.
«Sin que implique abrir juicio alguno, estando pendiente la investigación judicial, se desvinculará a Santiago Lynch de su cargo de director de Accor Argentina, así como también de cualquier representación de la empresa». Clásica reacción de una empresa involucrada en intentos de sobornos.
Agrega que la firma «renunciará de inmediato a su condición de asociada de CEVAS», y promete que -cuando el estado de la causa lo permita-«se presentará espontáneamente ante la Justicia y cooperará con el esclarecimiento de los hechos».
Hotelería
Termina con el párrafo relativo a su inversión hotelera en el país, lo que parece será el «core business» de Accor en el futuro. Cabe recordar que el cuestionado grupo francés opera -entre otras-las marcas Sofitel (en Buenos Aires tiene uno propio y otro franquiciado a la familia Schargorodsky), Novotel, Mercure, Ibis (tienen uno en Congreso y otro en el centro de Mendoza) y Formule 1 (moteles de ruta). Repetidamente, sus ejecutivos han asegurado promesas para abrir al menos una docena de hoteles de esas marcas (que van de los cinco estrellas de lujo a los hospedajes casi autoservice) con inversiones superiores a los u$s 1.000 millones.
De concretarse la decisión que se insinúa en el comunicado, Accor abandonaría lo que hasta ahora es su actividad más rentable en la Argentina. Lynch había sido mencionado por Recalde como uno de los directivos de la CEVAS que le acercó la oferta económica para que no avance el proyecto de ley que -al hacer contar como un ingreso remunerativo lo que perciben los trabajadores en vales de compra y comida-virtualmente terminaba con esa actividad.
Con su retiro de la cámara, Accor sigue los pasos de su competidora Sodexho, que a principios de esta semana lo hizo en boca de su CEO mundial llegado a la Argentina con ese solo propósito.
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