27 de marzo 2002 - 00:00

Con nuevo "corralito", definían anoche el "Plan Semana Santa"

El «Plan Reyes Magos» con que arrancó en enero la gestión del presidente Eduardo Duhalde podría derivar en un nuevo «Plan Semana Santa». En estos días de feriado cambiario y bancario, desde mañana hasta el lunes inclusive, funcionarios del gobierno se comprometieron a elaborar las medidas. «Le pondremos techo al dólar con ellas», expresaron. Está basado en el aumento a las retenciones a las exportaciones, con las que el equipo económico piensa cubrir todo el déficit fiscal. Son $ 6.000 millones adicionales a recaudar hasta fin de año como mínimo. Estas retenciones serían móviles: a mayor precio del dólar, mayor sería el porcentaje a retener por el Estado. Apunta este mecanismo a presionar a exportadores para que liquiden sus divisas y no esperen subas de cotización en la moneda norteamericana. Pero se extrae dinero del sector privado una vez más, en lugar de reducir el gasto público. Igual tendrá este plan medidas adicionales importantes. Surgieron de un encuentro de Jorge Remes Lenicov y su segundo, Jorge Todesca, con Eduardo Duhalde. Hubo respaldo al ministro de Economía para contener la emisión de dinero, resistir las demandas de subas salariales y aprobar rápido la revisión de la Ley de Quiebras y la de subversión económica. Remes prometió a Duhalde inminente solución al «corralito»: liberará los depósitos retenidos en las cajas de ahorro y cuentas corrientes. Son 27.000 millones de pesos. Economía todavía evalúa la creación de bonos (tipo plan BONEX) como forma de liberalizarlo y de que los bancos asuman responsabilidad. Habrá también un decreto ómnibus por el «corralito», en el que se incluirá un artículo para frenar la ola de recursos de amparo que están provocando una sangría de depósitos del sistema financiero. Se sigue trabajando también en lograr una acordada de la Corte Suprema. Hasta Remes habló con Duhalde de poner una «banda de flotación cambiaria», es decir dar a conocer los valores entre los que cotizaría el dólar y a los que intervendría el Banco Central para mantenerlo. Será otro intento del gobierno precisamente cuando llegue la misión del FMI, el lunes próximo. Será decisivo para el gobierno el resultado de esas negociaciones aunque trascendió en una reunión de la cúpula del Fondo con expertos en Washington realizada el lunes que la asistencia difícilmente llegue. Este «Plan Semana Santa» quizás ayude.

El gobierno comenzó a definir ayer un paquete de medidas que sería anunciado entre el próximo domingo y lunes y que ya se conoce como «Plan Semana Santa». La elaboración se mantuvo en el más estricto secreto durante todo el día de ayer, inclusive hasta los legisladores peronistas que se reunieron con Eduardo Duhalde prefirieron desaparecer de sus despachos para no ser detectados.

El paquete que se analiza esta basado en tres patas, pero el punto central es un decreto de necesidad y urgencia que se conocería el fin de semana sobre el «corralito» financiero. En la redacción están trabajando Jorge Vanossi y Rubén Citara. Si bien ayer se reconocía en el Ejecutivo que será un reordenamiento de todas las normas del «corralito», se supo que contendrá nuevas normas dentro de las que se estudia incluir la liberación de las cuentas transaccionales (cuentas corrientes y caja de ahorro).

Todos recordaban ayer el impacto que produjo en Duhalde una frase que dijeron Humberto Roggero y Eduardo Camaño en su entrevista con el Presidente: «Si devolvés la plata del 'corralito' sos Dios». Por otra parte, la medida tiene el visto bueno del FMI que ya se expidió sobre el tema en Monterrey cuando exigió que de alguna forma se regularizara la situación de los depósitos. Esta idea tiene la intención de frenar los amparos presentados por ahorristas a la Justicia y es por eso, en parte, que Duhalde pide la ratificación parlamentaria.

El paquete de medidas se complementaría con una reestructuración del sistema financiero, como adelantar la entrega de un bono a los bancos para capitalizar las pérdidas por pesificación, una reforma tributaria -no de fondo, sino para mejorar el perfil de recaudación-, que alcanzaría a las retenciones a exportaciones y un compromiso del Congreso para votar leyes clave donde se incluirán modificaciones a la Ley de Quiebras y «subversión económica», entre otros puntos
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El gobierno quiere tener el paquete de medidas y el compromiso parlamentario listo para el 1 de abril cuando llegue a Buenos Aires la avanzada de la misión del FMI. La idea es dar un efecto shock a los mercados y mostrar al organismo el cumplimiento de los pedidos que se discutieron en la última visita de Anoop Singh. Duhalde, inclusive, sugirió incorporar el llamado a una reforma constitucional, pero fue disuadido por el equipo económico de no mezclar temas políticos en el medio.

• Tregua

De todas formas, el gobierno quiere esperar la evolución del dólar hoy para definir las medidas a tomar, sobre todo las retenciones a exportaciones y una reforma fiscal. Al mismo tiempo Jorge Remes Lenicov le pidió a Duhalde tres días de tregua sin intervenir en el mercado del dólar para testear el nivel que fije el mercado.

Un pedido similar le hizo ayer
Pablo Challú, secretario de Defensa de la Competencia, a los supermercadistas cuando solicitó un plazo de espera hasta el martes en la suba de precios prometiendo que antes de esa fecha el gobierno lanzaría medidas para contener la suba del dólar.

Desde temprano ayer comenzaron a correr las versiones sobre un paquete de medidas.
La más fuerte fue sobre un nuevo proyecto de ley de convertibilidad. Se reconoce en el gobierno que volver a un sistema de ese tipo es totalmente resistido por el FMI y, por lo tanto, iría en contra del inicio de negociaciones con el organismo. Pero fue confirmado que, en la desesperación por la situación del mercado cambiario, un equipo comenzó a estudiar las cuestiones legales que implicaría restablecer la convertibilidad o un tipo de cambio fijo. Más allá de la fantasía o realidad de la idea, la pregunta que circuló por el gobierno fue: ¿a qué tipo de cambio se podría hacer? Es más, Roggero le comentó ayer a un grupo de diputados provinciales que existía la necesidad de encontrar alguna forma para fijar el precio del dólar.

• Licencia

Las versiones aumentaron después de la reunión que mantuvieron con Duhalde las cabezas de los bloques del Congreso. Humberto Roggero volvió al Congreso y se encerró en su despacho. A partir de allí se comenzó a disolver un anuncio que había circulado por el Congreso y que indicaba que entre el viernes y sábado habría sesiones especiales convocadas para Diputados y Senado. Los peronistas les dieron licencia a los diputados para que viajaran el fin de semana a sus provincias, pero pidieron que las mesas de conducción se quedan en Buenos Aires.

Sí se confirmó que el PJ había avanzado con una propuesta del radicalismo para firmar, durante este fin de semana un acta-acuerdo-compromiso de todos los bloques, con participación del peronismo, UCR y Frepaso, para sancionar un paquete de leyes. Allí se incluirán las modificaciones a la Ley de Quiebras, a la ley de «subversión económica» -ayer el PJ presentó un proyecto alternativo a la derogación total- y una reforma tributaria
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Por la tarde comenzaron contactos más frecuentes entre el Congreso y el Ministerio de Economía que culminaron con una cena en Olivos, donde
Jorge Capitanich, por segunda noche consecutiva, se quedó a discutir todos los temas con Duhalde y donde también se habría sentado Oscar Lamberto, secretario de Hacienda. El paquete que analizaba ayer el gobierno incluye:

• Fuertes cambios en el sector financiero. Incluirán el decreto de necesidad y urgencia para reordenar las normas del corralito, la intención de liberar los fondos de las cuentas a la vista y el posible adelanto de los bonos que el gobierno entregará a los bancos para capitalizarlos por la pérdida producida por la diferencia de pesificación entre activos y pasivos de las entidades financieras.

• Una reforma impositiva. Allí se incluiría la aplicación de retenciones más altas a las exportaciones del sector agropecuario con la creación de
un cronograma escalonado para elevarlas a medidas que suba el precio del dólar. Con esto el gobierno quiere ponerle un techo al dólar, por lo menos en lo que hace a su impacto en los precios internos.

El radicalismo propuso incluir en la reforma cambios pendientes en el Impuesto a las Ganancias y la sanción de la reforma al Impuesto a lo Bienes Personales, ampliando la base y gravando a las acciones en poder de empresas extranjeras.

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