Es menos severa de lo que se esperaba. Por caso, no incluye responsabilidad penal ante la ley para el funcionario que la viole, así haya dejado sin avales a su provincia y con la coparticipación disminuida. Sí habrá sanciones a las provincias que gasten más de lo presupuestado, como frenar envíos de fondos de la Nación o suspensión de promociones impositivas. El gobierno podrá obligar así a los gobernadores a gastar menos, pero para que rija en provincias deberá ser sancionada por sus legislaturas, lo que complicará la aplicación. Deberán presentar proyecciones de gastos y recursos para los próximos tres años, también en los municipios. Las provincias deberán fijar con la Nación sus metas de superávit sobre el PBI. Se limita la deuda de las gobernaciones a 15% de sus recursos corrientes. Hay provincias que tendrán serios problemas para respetar este tope. En realidad, 70% de las reglas que fija esta ley de responsabilidad fiscal ya rige en la Argentina. Fueron sancionadas dentro de otras leyes en al menos tres ocasiones en los últimos cinco años. El gobierno quiere ahora relanzarlas dando una señal al FMI en lugar de la coparticipación. También da Kirchner señales políticas, como privilegiar a las provincias grandes en el Consejo Federal que controlará la restricción en el gasto.
El presidente Kirchner y el ministro Lavagna se reunieron ayer por la mañana, horas después de haber llegado al Congreso el proyecto de responsabilidad fiscal.
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Sobre el contenido del proyecto, y tal como adelantó este diario, las principales medidas apuntan a establecer límites al gasto de las provincias a partir de la evolución del PBI, eliminar en el futuro la emisión de cuasi monedas y establecer castigos a los gobernadores que no cumplan con los compromisos. Entre éstos figuran el retiro del aval de la Nación para conseguir créditos de organismos financieros internacionales. Informate más
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