Se confirmó tras una comunicación telefónica que mantuvo con la número dos del FMI, Anne Krueger. El ministro intentará avanzar en la negociación para cerrar un acuerdo con el organismo. El miércoles se reuniría con la cúpula máxima del Fondo. Lavagna se quedaría en Washington hasta el viernes, y en esos días también estaría pautada una reunión con el secretario del Tesoro de EEUU, Paul O'Neill.
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Precisamente ayer un hombre clave en el aspecto monetario que anunció que a fin de mes deja su cargo. Mario Blejer, presidente del Banco Central estará en funciones sólo hasta el 30 de junio.
"El programa fiscal está prácticamente cerrado, y sólo resta acordar el tema monetario, en donde la falta de previsión por el dinero que puede salir del corralito, vía amparo judicial, no permite hacer muchos cálculos", explicó un funcionario de la cartera económica.
En este contexto, Lavagna viajará el martes por la noche junto al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, "para definir las pautas monetarias" en Washington con las autoridades del FMI. Ese capítulo no es menor, ya que con él se marca el nivel de inflación, de ayuda que tendrán los bancos, lo que definirá la reestructuración del sector, o el nivel de reservas.
Está previsto que Lavagna permanezca en Washington al menos hasta el viernes, y en esos días se entrevistará con toda la plana mayor del FMI, y con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Paul O'Neil.
Lavagna intentará lograr una asistencia financiera cercana a los 10 mil millones de dólares. Con ese dinero el Gobierno argentino confía en no caer en cesación de pagos con los organismos internacionales, a los que este año deberá pagar 9.000 millones de dólares, y destinar los restantes 1.000 millones a pagar el déficit de las provincias.
Sin embargo, los gobernadores de algunas provincias peronistas, que se comprometieron en bajar un 60 por ciento el déficit de sus estados, y que originalmente iban a viajar con Lavagna desistieron de acompañar al ministro en esta crucial negociación, sin que se conocieran hasta ahora los motivos.
La visita de Lavagna a Washington se realiza en medio de una gran tensión económica en la región, donde la caída de Argentina arrastró a la economía uruguaya.
Además las finanzas brasileñas atraviesan uno de sus peores momentos debido a que los operadores del mercado, locales y extranjeros, desconfían de la llegada de Luis Ignacio "Lula" Da Silva, del Partido de los Trabajadores, a la presidencia en las próximas elecciones de octubre.
Uruguay, que perdió en los últimos meses el 40 por ciento de sus reservas, recibió el jueves las felicitaciones del FMI por haber liberado la cotización de su moneda.
En tanto, Brasil recibió esta semana del Fondo 10.000 millones de dólares para intentar parar la suba del dólar, cosa que no fue posible.
El propio ministro de Hacienda de Brasil, Pedro Malan, quien siempre proclamó el "riesgo Lula" para denostar a su opositor, debió esta semana reconocer que cualquiera sea el ganador "mantendrá los lineamientos básicos de la política vigente", en un intento para calmar a los agentes financieros.
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