12 de abril 2002 - 00:00

Conflictos en el gobierno por el precio del gasoil

El gobierno está fuertemente preocupado por el aumento del precio del gasoil y su incidencia en el transporte, pero por el momento no tomó una decisión sobre los pasos a seguir. El secretario de Transporte, Guillermo López del Punta, anunció ayer una rebaja impositiva en el producto para el transporte de pasajeros y de cargas, y una suba para los automovilistas.

Pero la Secretaría de Transporte no depende del Ministerio de Economía y es en esta instancia donde debe resolverse toda cuestión referida a impuestos. Por otra parte, en la reunión que mantuvo con el titular de Repsol-YPF, Alfonso Cortina, el presidente Eduardo Duhalde le encomendó al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, buscar con las petroleras soluciones alternativas al problema.


Curiosamente, a su vez Capitanich viene siendo desacreditado en anteriores negociaciones con las petroleras por Remes Lenicov, al punto que ya se considera caído el acuerdo trazado por el jefe de Gabinete, por el cual esas empresas iban a anticipar 240 millones de pesos a fines de abril, a cambio de un decreto que fijara retenciones a las exportaciones de crudo para 2003 iguales al régimen general vigente (que se supone será inferior a 20% que pagan actualmente las ventas externas de crudo).

Dentro de este panorama confuso, el gobierno también maneja la posibilidad de incentivar la importación de gasoil para cubrir eventuales faltantes en el mercado interno y para bajar el precio para los transportistas. Sin embargo, el precio internacional del producto está por encima de 1 peso argentino, y aun cuando se eximiera a la importación del impuesto que paga el gasoil producido en el mercado interno, el valor seguiría siendo más alto que el local.

De esa manera, para que fuera negocio importar gasoil el Estado tendría que subsidiarlo, creando una nueva distorsión en el mercado, además de que no queda claro si los recursos a obtener por las retenciones, le dan realmente aire para subvenciones.

Se cree que en alguna instancia del gobierno llegó a pensarse en poner precio máximo para el gasoil, pero por lo menos hasta el martes, cuando se reunió con Cortina, Duhalde parecía convencido de que los precios de los combustibles no pueden dejar de ajustarse.


•Alineamiento

Dijo en ese encuentro que los precios de los productos tendrían que alinearse con los del Mercosur. Si se toma Brasil, que es el socio principal, el litro de gasoil cuesta hoy 0,92 pesos argentinos, lo que incluye 21% de impuesto. En la Argentina, en tanto, el valor más alto es 0,739 pesos de los cuales 40% equivalen a impuestos, lo que implica que quedaría todavía un amplio margen para que las petroleras aumentaran el producto.

Estas empresas, como vienen planteando históricamente, se inclinan por una baja de impuestos generalizada que atenúe el impacto de la suba del crudo y el traslado de la devaluación a los precios finales.

Pero descreen de rebajas discriminatorias, porque consideran que dan lugar a mayor evasión, y consideran por lo menos inoportuno un aumento en el impuesto para automovilistas porque se acentuaría la caída de la demanda.

Según López del Punta, «el objetivo es no aumentar las tarifas» en relación al transporte de pasajeros», y para eso propuso aumentar la tasa para infraestructura que hoy grava al gasoil pase de 0,05 pesos a 0,07 o 0,08 pesos, con lo que se recaudarían entre 200 y 250 millones de pesos que se utilizaría para desgravar a los transportistas.

Según el funcionario otra alternativa es cambiar la tasa para infraestructura que hoy es un monto fijo de 0,05 pesos por un porcentual de 10% sobre el precio final, lo que aseguraría una recaudación creciente dada la suba que se espera en el gasoil.

López del Punta habló de compensar a los trasportistas de pasajeros y a los trenes metropolitanos a cambio de que no haya aumento del boleto y se mantenga la calidad de los servicios. También propuso que para el transporte de cargas y el agro se otorgue la posibilidad de que la mayor carga impositiva del gasoil que paguen, puedan utilizarla para pagar impuestos.

De todas formas, el tema terminará resolviéndose en el Ministerio de Economía que por ahora parece reticente a bajar impuestos, sobre todo cuando se trata de tributos seguros de recaudar. Habría que esperar una sustancial mejora de los ingresos con las retenciones, para creer que puede bajar el impuesto a los combustibles.

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