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El proyecto comenzará a ser tratado esta semana en las comisiones del Senado, pero ya se auguran conflictos, sobre todo en la exclusión de responsabilidad de las decisiones del Central. En la agenda del Senado de esta semana está contemplado también, para votar mañana en el recinto de sesiones, la modificación al Impuesto a los Combustibles. Mientras tanto, el gobierno envió ayer al Congreso el primer proyecto de ley firmado por Néstor Kirchner: es el que pide el cambio de nombre para el actual Ministerio de Economía, al que se le agregará «y Producción».
La modificación de la Carta Orgánica del Banco Central eleva la autorización de otorgar adelantos al Tesoro por 10% de los recursos en efectivo que el BCRA haya obtenido en los últimos 12 meses a otro 10% extra, siempre que se utilicen los fondos para cancelar obligaciones con organismos internacionales de crédito. Esta autorización podría implicar un aumento de la emisión monetaria de entre $ 10 y $ 12 mil millones.
Esta polémica iniciativa está contenida en un proyecto de ley que propicia modificar la ley de entidades financieras 21.526 y la Carta Orgánica del Banco Central aprobada por el artículo 1 de la Ley 24.144.
En cuanto a la reestructuración de bancos, el proyecto propone que «las modificaciones propuestas tienen como principal objetivo mejorar los procesos de reestructuración de las entidades en dificultades, siempre teniendo en mira las defensa de los depositantes».
Propone -quizá lo más indigerible para los legisladores que se oponen- agregar un nuevo artículo que, siguiendo la tendencia jurisprudencial sobre la materia, expresamente disponga que las decisiones adoptadas por el Banco Central y la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias «sólo son anulables en sede judicial, cuando hubiesen mediado arbitrariedad o irrazonabilidad manifiestas; extendiéndose este mismo régimen a actos complementarios adoptados por otros órganos de la administración pública nacional». La iniciativa ahora se halla en la Comisión de Economía que preside el peronista santafesino Oscar Lamberto.
Más rápido será el tratamiento mañana en el recinto del proyecto que modifica las alícuotas del Impuesto a la Transferencia de Combustibles, una de las leyes reclamadas por el FMI. La Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado se reunirá mañana a las 15 para firmar el dictamen, que lleva meses de discusión. El radicalismo va a fundamentar su oposición pero no negará el quórum a la hora de votarlo en el recinto.
La idea enviada por Lavagna al Congreso reemplaza el actual monto fijo que se aplica sobre el litro de combustible por un porcentaje de las ventas, lo cual aumentará los ingresos al fisco cuando suban los precios de los combustibles o los hará descender cuando baje el precio del crudo, lo que podría suceder de acuerdo con el actual escenario internacional.
Pero el proyecto es cuestionado, además, por otras modificaciones. El radical mendocino Raúl Baglini considera que el cambio en el modo de computar el ITC generará una «mayor adulteración» de los combustibles y un «altísimo riesgo de que aumente la evasión» en ese sector.
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